Siento que laboralmente le están hablando a uno como “hola, ojalá no te hayas muerto y si te estás muriendo me puedes colaborar con esto porfa. gracias”.
No sé chicos, a mí no me da la cabeza.
Ahora pasé por el estadio el Campin, ubicado en la carrera 30,en Bogotá, y sinceramente parecía la final de un mundial. Impresionante, mí queridísima Bogotá.¡Aplausos de pie! Bogotá está dando cátedra de solidaridad.Déjense de vilipendiar a la Capital. Bogotá siempre pone la cara
Hay una sensación extraña en el ambiente, tal vez una suerte de vergüenza por ser uno tan privilegiado. Mientras uno está trabajando “como si nada hubiera pasado”, hay gente devastada, qué video.