Cuando Elías entró en depresión y le pidió a Dios que le quitara la vida, Dios no le exigió ayunar, orar o servir más.
Dios simplemente le proveyó descanso y envió a un ángel para decirle:
“Levántate y come”.
Cuando tocamos fondo, lo único que necesitamos es: la presencia de Dios, un amigo, comida y descanso.✨