@cmgorriaran ¿Pero cuál es el problema que a través de RRSS se promocione un postre que ha nacido recientemente y se llame BaskeCheese? ¿HaY una restricción en el uso de denominación vasca? ¿Es obligatorio que venga de un chef vasco respetado?
“Algún día, la casa de tus padres dejará de ser la casa de tus padres. La casa seguirá en pie, pero ya no será un hogar, será un recuerdo congelado, un eco de lo que alguna vez fuiste. Algún día, la casa de tus padres ya no olerá a domingos, ni a comidas familiares, ni a la calma después de un día largo. Ese día entenderás que la casa nunca fue la casa, siempre fueron ellos.
Porque la casa de tus padres nunca fueron realmente las paredes, los muebles o el lugar físico, eran ellos:
su presencia, su olor, sus comidas, sus voces y su calor.
Algún día la casa seguirá en pie, pero se convertirá en un eco vacío, un recuerdo congelado."
@bsmarinos soy la mamá de Hugo Marino les quiero pedir un gran favor ayúdenme a q el régimen me de FE DE VIDA de mi hijo ayúdenme a presionar para q me respondan y no sigan escondiendo la desaparición forzada de mi hijo debo encontrar la verdad por favor no me dejen sola gracias
Muere Carmen Navas, la madre coraje que buscó durante 16 meses a su hijo, preso desaparecido por el chavismo y enterrado a escondidas https://t.co/pO5edNRqNl
NUESTRO VERDADERO CACAO:
LA LOGICA HISTÓRICA DETRÁS DE LAS BARRAS Y BOLITAS AMERICANAS 🍫
La historia oficial nos ha acostumbrado a fechar el nacimiento del chocolate sólido en el año 1847, atribuyendo el mérito a las industrias europeas que lograron moldear las primeras barras comerciales. Sin embargo, esta narrativa confunde la industrialización masiva con la creación original del formato sólido. Al examinar el contexto cotidiano de nuestra América y la juventud de Simón Bolívar, la teoría de que el Libertador consumió barras o "dedos" de cacao sólido no solo es altamente probable, sino lógicamente irrefutable. No se trata de asegurar que existía la golosina que hoy conocemos, sino de reconocer que el cacao sólido ya era una realidad cotidiana y un método de supervivencia en nuestro continente, elaborado a nuestro mero estilo.
Para sostener esta afirmación, contamos con sólidos fundamentos históricos, técnicos y geográficos:
1. El fundamento técnico: El metate y la física del cacao
El proceso para obtener el licor de cacao puro no nació en laboratorios europeos, sino en los metates de piedra americanos. Al moler el grano tostado sobre la piedra templada por el fuego, la fricción liberaba la manteca natural de la semilla, transformándola en una pasta líquida o licor. Al combinar de inmediato este licor con el papelón o azúcar de caña proveniente de los trapiches locales, la mezcla no necesitaba aditivos químicos para endurecerse. Por la propia naturaleza grasa del cacao, al enfriarse la pasta a temperatura ambiente, se solidificaba por sí sola, permitiendo moldear rollos, dedos, tabletas rústicas o bolitas. Europa no inventó la solidificación; la física del grano americano ya lo hacía de forma natural en nuestras cocinas.
2 El fundamento logístico: El método de conservación y el frío andino
En la América colonial, dar forma sólida al cacao no era un lujo decorativo, sino una necesidad de conservación y transporte. El territorio americano presentaba enormes distancias y rutas complejas. El polvo se humedecía y el líquido se descomponía rápidamente en los trayectos. Moldear el cacao en bolitas o dedos compactos y envolverlos en hojas de plátano secas era el empaque perfecto diseñado por las comunidades indígenas y afrodescendientes para aislar el producto de la humedad del trópico.
Este formato sólido era el sustento diario de viajeros y arrieros. En las rutas andinas y zonas de frío, los caminantes cargaban estas piezas en sus alforjas; era común masticar directamente pedazos de estos dedos de cacao con papelón para obtener calorías inmediatas y combatir el frío, o bien raspar la barra directamente sobre el agua hirviendo para preparar la bebida caliente.
3. El fundamento biográfico: La crianza de Bolívar en las fincas de cacao
Simón Bolívar no era un observador lejano de esta realidad. Se crió y formó en el seno de una de las familias aristocráticas coloniales cuya riqueza dependía directamente de inmensas haciendas de cacao en el norte y centro de Venezuela. El Libertador pasó gran parte de su juventud en contacto directo con la vida del campo, las moliendas y los trapiches. En un entorno donde las bolitas y dedos de cacao rústico con papelón envueltos en hojas de plátano eran el formato estándar de almacenamiento y consumo cotidiano, resulta históricamente natural y lógico concluir que Bolívar las consumió activamente desde su niñez. Era lo normal en su entorno.
Conclusión: Transformación no es invención
Lo que ocurrió a mediados del siglo XIX en Europa no fue la invención del chocolate sólido, sino su transformación y empaque bajo esquemas industriales occidentales. Las fábricas extranjeras aportaron maquinaria para extraer mecánicamente la manteca, añadir leche en polvo y azúcares refinados para suavizar la textura y estandarizar el producto para el mercado masivo, apropiándose con el tiempo de la patente y de la narrativa histórica.
El cacao compacto se perfeccionó siglos antes en los metates de nuestra América.
22 de abril de 1931, se inaugura el Aeropuerto de Madrid Barajas en un páramo yermo de unas 500 fanegas. Se eligió el lugar por su buena comunicación con la capital a través de la carretera de Francia.
En principio, era un campo de terreno natural sin pavimentar. No hubo vuelos comerciales hasta 1933.
Hasta ese momento se había empleado el aeródromo militar de Cuatro Vientos, donde había aterrizado el primer vuelo de Iberia, Barcelona-Madrid, el 14 de diciembre de 1927. Se trataba de un avión trimotor Rohrbach Roland con capacidad para 10 pasajeros y asientos de mimbre.
A partir de aquel primer momento, Iberia ofrecía ya vuelos diarios entre Madrid y Barcelona, excepto los domingos. El trayecto tardaba tres horas y media y la tarifa era de 163 pesetas para el viaje de ida y 300 pesetas, si se compraba ida y vuelta.
Anuncio que mi papá, Juan Pablo Guanipa, fue excarcelado hace minutos.
Luego de más ocho meses de injusta prisión y más de un año y medio separados, toda nuestra familia podrá abrazarse de nuevo pronto.
Todavía hay cientos de venezolanos injustamente encarcelados.
Exigimos la liberación inmediata, plena e incondicional de TODOS los presos políticos.
-Ramón.
Seguidores del concierto: si os dejo de retuitear bruscamente y de poner "me gustas", la razón es la siguiente. X te limita el número de interacciones diarias, a menos que pagues, claro. Pero os sigo con atención, en la medida de lo posible.
This is the story of a people and their long march toward freedom.
What an honor to hear my Nobel Peace Prize 2025 acceptance speech in the voice of my daughter — and to know that very soon, I’ll be able to embrace her and my family again.