No hace mucho he perdido a mi madre. La persona más importante de mi vida. Mi amor incondicional. Tuve tres días de permiso. Tres. Este mismo año me casé y tuve 15 días. Es inexplicable. Todavía me cuesta levantarme, no digo ya trabajar.
Si te quejas de esto, eres gilipollas.
No ignores nunca el esfuerzo de alguien que intenta mantener el contacto contigo. Hay muchas personas a las que no les importa si estás o no. Por eso, cuando alguien se acuerda de escribirte o llamarte, valóralo, no a todo el mundo le importas lo suficiente como para hacerlo.
Celebra a tus amigas por todo.
No solo por el compromiso o por el embarazo.
Celebra a la amiga que finalmente salió de un matrimonio tóxico, la que decidió no ser mamá, la que adoptó un perro, la que empezó una empresa, la que se mudó sola, la que migró y la que se cambió de carrera o regresó a estudiar.
Lo más hot que puede hacer un hombre es tener responsabilidad afectiva, no mentir, dar paz a tu sistema nervioso, y que luego te ponga mirando a todos los puntos cardinales
Es una locura cómo el trabajo en uno mismo nunca termina. Mejoras en algo y, de repente, tienes que trabajar en cosas nuevas. Simplemente vas por ahí desbloqueando niveles infinitos de crecimiento.
Estoy en un punto de mi vida en que ya no tengo expectativas, tengo exigencias. Respeta mi tiempo. Iguala mi esfuerzo. Cumple tu palabra. Quiero siempre honestidad. Mantente constante.
Podrán reemplazar mi persona pero jamás mi compañía, mi manera de ver la vida, mi sentido del humor, la manera en la que trato, mis gestos, y la atención que te pongo. Yo doy mucho porque soy mucho.
Te vas curando de domingo en domingo, solita, cuando no haces otra cosa más que estar contigo, con tu familia, escuchando tus canciones favoritas. Aguantando a que el caos pase, porque aunque a veces no lo parezca y tengas días en los que sientas que no lo lograrás, tienes que tener claro que tarde o temprano… TODO PASA.
El amor de verdad no surge en dos días. Pueden surgir emociones intensas, ilusión por la novedad, expectativas y ganas de estar cerca de quien te atrae. El amor no es aquello que alguien te despierta, sino el resultado de ver al otro más allá, de mostrarnos vulnerables, cuidar a diario y seguir dándonos la mano aunque la intensidad del sentimiento cambie. El amor requiere de un tiempo necesario para descubrir que los vínculos sólidos y profundos no nacen por arte de magia, sino por la predisposición de todas las partes a crear un camino compartido. Así es
Lo cierto es que no hay nada que te garantice que no te vayan a dejar nunca. Ni el amor más sano tiene por qué ser eterno. Pero si actúas acorde a tus valores siempre tendrás la sensación de que hiciste lo único que entraba dentro de tu control: cuidar. El tiempo dedicado a amar nunca será tiempo perdido.
La reciprocidad no consiste en recibir lo mismo que das. En las relaciones nunca se puede estar al mismo nivel porque somos personas distintas pero sí que cada uno puede esforzarse desde su contexto y día a día. Que no se trata de un 50/50 sino de tener claro que todos sostenemos algo que no es solo de uno. Misma calidad que no cantidad. Esto sí