Mi madre me “cedió” su casa (un duplex btt grande) donde viví 8 años. 1415€ al mes, incluso cuando estuve sin trabajo. Le pagamos la hipoteca y nos echó con un burofax 😂. Obvio, sin declarar ese alquiler por su parte 😌
Mi padre empezó a cobrarme 250€ de alquiler el mes que cumplí 18 años. Yo seguía viviendo en la misma habitación de siempre. Durante cinco años le pagué 15.000€. El día que me fui de casa me dio un sobre y me dijo: “Ábrelo cuando llegues al piso.”
🇪🇸 ¡¡¡𝐄𝐒𝐏𝐀𝐍̃𝐀 ES CAMPEONA DEL MUNDO DE GIMNASIA RÍTMICA!!! 🏆 @RFEGimnasia
🥇 Las de Alejandra Quereda y Ana Pelaz consiguen una de las tres plazas olímpicas para 𝑳𝒐𝒔 𝑨́𝒏𝒈𝒆𝒍𝒆𝒔 𝟐𝟎𝟐𝟖 con una puntuación de 𝟓𝟕.𝟒𝟓𝟎
🇯🇵 𝗝𝗮𝗽𝗼́𝗻 consigue una puntuación de 𝟓𝟔.𝟕𝟎𝟎 y se hace con la medalla de plata, seguida del bronce de 𝗕𝗿𝗮𝘀𝗶𝗹 (𝟓𝟓.𝟓𝟎𝟎)
🎙️ @mariarelano y @almudenacid
#rhythmicgymnastics #Frankfurt2026
📺 Sigue el Mundial de gimnasia rítmica EN DIRECTO en @rtveplay: https://t.co/jJ0eCcLC2F
La ONCE ha donado 1,7 M de gafas para que los españoles puedan ver el eclipse. Hubiese sido un detalle que en lugar de gastarse 800.000 euros en gafas de usar y tirar le hubiesen regalado unas de ver a ese montón de abuelos que no pueden pagárselas. Les hubieran cambiado la vida.
¿Qué significaría realmente que la UE apruebe Chat Control?
Que haces una fotografía de tu hijo pequeño jugando desnudo en la piscina y se la envías a sus abuelos. Antes de salir de tu móvil, un sistema automático podría analizar esa imagen. Ya no bastaría con que tú decidieras a quién enviarla.
Que tu pareja está embarazada y compartís por WhatsApp los resultados de una amniocentesis, una ecografía o un diagnóstico complicado. Información íntima. Familiar. Privada. Ya no sería solo vuestra.
Que una mujer denuncia malos tratos y envía a su abogado fotografías de las lesiones o conversaciones con su agresor.
O que un periodista recibe documentos confidenciales de una fuente que se juega el puesto de trabajo. La promesa de confidencialidad dejaría de depender únicamente de las personas.
Que un adolescente comparte una fotografía íntima con su pareja. Un algoritmo se equivoca, genera una alerta y una conversación privada entra en un circuito del que ya no depende de él salir.
O que simplemente organizas por un grupo familiar el cuidado de un padre con alzhéimer, compartiendo informes médicos, medicación y conversaciones delicadas. Todo aquello que siempre has considerado estrictamente privado dejaría de serlo.
Te dirán que es por tu seguridad. Siempre es por tu seguridad. Pero el verdadero cambio no consiste en que alguien lea tus mensajes. Consiste en que aceptes que ningún mensaje volverá a ser completamente privado. Ese día no habrán cambiado tus conversaciones. Habrá cambiado el concepto mismo de libertad.
👑 ¡Son las reinas de Europa!
🇪🇸 ¡¡¡Aún estamos emocionados con el oro en el conjunto de aros y mazas!!!
👏 ¡¡¡Logran un triplete histórico en el Europeo para la @RFEGimnasia!!!
🎙️ @mariarelano y @almudenacid
📺 Vivimos el Europeo de #Varna2026 en Teledeporte y @rtveplay
Hospital.
21 : 40.
Urgencias llenas.
Gente tosiendo.
Televisión encendida sin que nadie la mire.
Y un abuelo sentado solo.
83 años.
Chaqueta puesta.
Bolsa con ropa.
Y una pulsera de ingreso desde hacía 11 horas.
La enfermera se acerca.
—¿Ha venido alguien con usted?
—Mi hijo.
—¿Dónde está?
El hombre sonríe raro.
De esos gestos que ya saben la respuesta antes de hacer la pregunta.
—Tenía cosas que hacer.
Cosas.
La palabra más peligrosa del mundo.
Porque “cosas” puede ser trabajar.
O puede ser irte a cenar mientras tu padre espera solo en un pasillo oliendo a desinfectante.
A las 23:15 le llevan un yogur y un sándwich.
No puede abrir el yogur.
Le tiemblan las manos.
La auxiliar se lo abre.
—Gracias, hija.
Hija.
A una desconocida.
Porque a veces quien más te cuida no comparte tu sangre.
Comparte turno.
Medianoche.
Llama el teléfono.
Altavoz.
El hijo.
—¿Ya le han mirado?
—Aún no.
—Uf… es que mañana madrugo.
Madrugo.
Como si el viejo hubiera pedido ponerse malo para fastidiarle la agenda.
La enfermera le pregunta:
—¿Va a venir luego?
Silencio.
Pequeño.
Cobarde.
—Si hace falta, sí.
Traducción:
“No quiero, pero quiero seguir pareciendo buena persona.”
El abuelo escucha todo.
Y baja la mirada.
Eso fue lo peor.
No lloró.
No se enfadó.
No montó un drama.
Solo puso esa cara que pone la gente cuando entiende que ya molesta más de lo que importa.
A las 2:07 de la madrugada, después de pruebas y pasillos, el médico sale.
—Se queda ingresado.
La enfermera mira al abuelo.
—¿Llamamos a alguien?
Él tarda unos segundos.
—No hace falta. Estarán cansados.
Estarán cansados.
Qué frase tan triste.
Personas que lo dieron todo por sus hijos…
pidiendo perdón por seguir existiendo cuando envejecen.
Y ahí está el problema.
No es meter a alguien en una residencia.
No es necesitar ayuda.
No es no poder llegar a todo.
El problema es abandonar emocionalmente a quien estuvo 20 años sin dormir bien para que tú crecieras.
El problema es tratar a tus padres como una notificación incómoda cuando dejan de ser útiles.
Resumen:
Muchos presumen de “salud mental”, “límites” y “amor propio”.
Pero luego dejan a su padre solo en urgencias porque “mañana madrugan”.
Y eso no es autocuidado.
Eso es ingratitud con palabras modernas encima.