Dios no llega tarde ni se rige por los cronogramas que la sociedad intenta imponernos. Sus tiempos son perfectos, y cuando el propósito está alineado con la fe, todo lo demás se va acomodando en el momento exacto en que debe ser, ni un minuto antes ni un minuto después.
"Los noto asustados" Dicen los seguidores de Abelardo. ¡Claro que sí!
Es más estoy aterrada, un presidente; clasista, mentiroso, homofóbico, con nula consciencia social y ambiental... Más preocupante no podría ser el panorama.
Cuando pensamos que no somos capaces de soportar algo, el tiempo nos demuestra que somos más fuertes de lo que pensábamos y más valientes de lo que imaginábamos.