En la teoría democrática (liberal, no hay otra) los derechos no son privilegios que el Estado deba garantizar su cumplimiento para cada individuo. Son simplemente prerrogativas (naturales) del individuo que el Estado debe asegurar no sean violentadas por otro individuo (ni por el Estado). La función del Estado (la obligación de hecho) es garantizar que nadie pueda prohibir el ejercicio de tus derechos naturales. En ningún lado, al menos no en la cabeza de nuestros fundadores, esa función implica la obligación de garantizar el resultado concreto del libre ejercicio de un derecho cualquiera. Tener derecho a una vivienda digna significa que nadie te la puede quitar por la fuerza, no que te la tengan que financiar con el IVA de los fideos de los niños del Chaco. Mucho menos existe un “derecho” (como lo definen los zurdos) a una beca del CONICET, a estudiar gratis, a no trabajar, ni siquiera a una jubilación estatal. La Constitución Nacional no crea ni otorga derechos. Su único fin es limitar el poder arbitrario del monarca (el Estado). De allí se desprende la máxima de que para el individuo todo lo que no está prohibido está permitido, mientras que para el Estado todo lo que no está permitido expresamente está prohibido. Ya es hora de empezar a abandonar estos dogmas que los zurdos nos quisieron inculcar durante más de medio siglo. Para más información no duden en consultar. Muchas gracias por su atención!
No fue una chicana. No entendés lo que es un derecho. No, ni el poder político ni la Constitución otorga derechos. La obligación del Estado es asegurar el libre ejercicio de los derechos del ciudadano. No pagarle “derechos” a toda la población. O, mejor dicho, a quien vos se te ocurra. Lo que vos llamas derechos son privilegios o beneficios otorgados por los políticos. Así fue como nos fundimos como país. Córranse que las ideas de ustedes ya nos arruinaron 100 años.
@GordoDan_ Yo lo dije, el menor de nuestros problemas hoy es el islam (el cual detesto). Nuestro problema es la mierda infiltrada y degenerada en el propio occidente