No se me nota pero estoy cumpliendo mi meta de ser la mujer más pacífica y tranquila porque ya viví en el enojo y la frustración, lo perdí todo, incluso me perdí a mí.
Te despertás sin alarmas, estás en tu casa, con tus cosas, mirás por la ventana y el día está horrible para salir. Te quedás en pijama tomando mate. Quien no es feliz con eso, debe replantear su concepto de felicidad