Esto es no enterarse de nada lo que sucede en Ceuta, pero en fin, el ‘humor oficialista’ está para eso.
En este caso, además, se ejecuta con un toque de frentismo y mala leche difícil de igualar.
Hay que valer.
Para sorpresa de nadie el tuit más homófobo imaginable proviene de esta persona, a la que se le hizo un documental para ponerla de referente de inclusión.
Quienes miraron para otro lado con el “caso Salazar”, hoy se permiten dar lecciones. Quienes creyeron a las víctimas de Salazar, hoy ven un caso fabricado. Ponen las siglas por delante de las víctimas. La sociedad va a una velocidad y los partidos políticos a otra.
Algún día habrá que hacer recuento de la panda de mercenarios intelectuales y mayordomos periodísticos que negaron, ayudaron, justificaron y colaboraron en toda esta basura.
Son unos cuantos.