... o, en otros términos, la leyenda que habiendo empezado a difundirse en el siglo XVI, a raíz de la Reforma, no ha dejado de utilizarse en contra nuestra desde entonces y más especialmente en momentos críticos de nuestra vida nacional.
«don Ramón, aquí tiene los míos» y los ofreció al aire. Al poco, Pancho, Paco, Jorge, Quique Rementería y Calancha -que siempre quiso en el colegio que tío Ramón fuera un día y nos hablara de «Ava, la mujer» estaban en pie ofreciendo sus brazos. Impresionante. Tío Ramón lloraba.
Como el párroco se negó a oficiar un funeral por el eterno descanso de su alma, pues no era católica y era conocida como pública pecadora, tía Adelita se enfadó muchísimo, le recordó a María Magdalena, y le advirtió que no iba a volver a almorzar en su casa hasta el fin del mundo
Como el párroco se negó a oficiar un funeral por el eterno descanso de su alma, pues no era católica y era conocida como pública pecadora, tía Adelita se enfadó muchísimo, le recordó a María Magdalena, y le advirtió que no iba a volver a almorzar en su casa hasta el fin del mundo
@alquicel Creo que después de este despliegue bibliográfico poco queda que decir. Por cosas como estas vale la pena quedarse en Twitter (con lo que yo lo despreciaba). 👍
@PDuchement Si si, yo también lo he oído con ese sentido negativo, pero supongo que será por lo de
-me vas comer los huevos.
-por mis huevos.
-cómeme un huevo.
Y esas cosas relacionadas con el huevo.
@PDuchement Según tengo entendido, es una frase hecha que habla de que, cuando seas padre, tendrás prerrogativas negadas a otros miembros de la familia "no productivos" (la madre y los hijos mientras son pequeños). Tú comerás los huevos si ese es el único aporte de proteínas del día.