No soy de las personas que se van a la primera. Suelo perdonar, comprender y dar oportunidades una y otra vez. Así que si algún día desaparezco de tu vida, no fue por impulso. Fue después de haber agotado todas las razones que tenía para quedarme.
a mí no me mientas NUNCA porque una sola vez alcanza para que yo ponga en duda toda una vida y no te crea una sola palabra desde ese momento en adelante no importa si te arrodillas sobre vidrios para pedirme perdón
A veces la empatía también necesita descanso. Porque entender a alguien no te obliga a justificarlo, perdonarlo, rescatarlo ni estar disponible todo el tiempo.
Lo duro qué es que no valoren tu esfuerzo, tu paciencia o presencia. Te escogen un día, al otro te sueltan y se creen que los sentimientos son ilusiones ópticas.