@P0LYMETIS —Había olvidado que siempre fuiste un hippie —rió, se le seguía haciendo encantador, a pesar de todo, a pesar del tiempo.
Volteó para mirarlo, encontrándose con su mirada sonriente.
—¿Qué?
Se acercó al maestro, aprovechando que bailaba, con las pupilas llenas del mismo brillo que llevaba cuando se encontraron en alguna de sus fiestas clandestinas hacia veinte años. La urgencia por mantenerse cerca le había ganado, o quizás no la había peleado lo suficiente.
—¿Me
@P0LYMETIS —Todo el mundo es pretencioso y todo es demasiado lujoso... Te gusta demasiado el desorden.
Supuso que quizás por eso la habían echado, y por eso algo de ella le había gustado alguna vez.
@P0LYMETIS —Hm, supongo que conocer tu planeta me dará algo más de tí que lo que me sueles dar.
Respondía afilada, y con cada palabra descubría más la cantidad de resentimiento que guardaba.
—Tu odiaras Myria.
@P0LYMETIS —Supongo.
Le tendió un cigarro, y siguió con la mirada puesta en la distancia, evadiendo la mirada de su compañero.
—¿Cual es tu hábitat entonces?
@P0LYMETIS —Es porque lo eres —dijo, sacándole la lengua, antes de buscar sus pequeños cigarros.
—Solo quiero llegar a Myria, sinceramente, me interesa muy poco este planeta de gente moralmente centrista, ¿y tú?
@P0LYMETIS La obsesión de Lyra con el Maestro no era algo que le fuera incomodo, era demasiado conocido, no reconocía error en ello. Era natural, lo había sentido desde que su cerebro había comenzado a procesar las cosas de forma adulta.
—Como siempre... Lo que digas —respondió, y se »
@P0LYMETIS —De que no quiero que hablemos, debería ser tu pregunta —dijo, dandole un pequeño empujoncito al pecho, algo abrumada por la cercanía de pronto y lo ridículo de aquella escena —. Para empezar, ¿por qué no me buscaste en el campamento? Sabías que te estaba esperando. Me humillas.
Una pequeña alucinación debería ayudar al resto a ganar tiempo, ¿verdad?
La maestra Lyra se concentra en generar oscuridad en la mente de los bandidos, dejándolos ciegos hasta que algo rompa su propia concentración.
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Observo que hay algo de ganas de pelear, ¿eligiran el camino de la violencia? Pueden anunciar una acción, de querer usar sus especialidades o entrenamiento, daremos por hecho que son capaces de hacerlo.
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No es un mal momento para un corte de pelo, pero prefiere hacerlo ella misma, así que opta por dejar sus pendientes — joyas relativamente buenas de Myria, con un suspiro.
—Se van a meter en problemas por esto.
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Los bandidos que se han hecho pasar por Montanies buscan cosas muy específicas: anillos, joyas aunque sean baratas, cabello (sí, les quieren cortar el cabello) y, de tenerlo, medicinas. ¿Qué les darán? Pueden citar aquí si tienen algo para negociar.
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Un grupo de rescate ha venido por ustedes, lo cual hace toda la situación aún más vergonzosa, aunque... Bueno, quizás no es tan grave ser cargados por ellos.
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@P0LYMETIS —Uh, no sabía que te gustaba tanto ba—
La maestra se sintió empujar por el paso, dando un giro inevitable debido a la fuerza del contrario frente a su falta de esta.
—No me hablas desde que llegamos... Y yo realmente quiero hablar contigo —dijo, casi con un puchero, como »
❝ Los perdedores, en cambio… perderán más que un juego. El equipo que sea encontrado será convertido en una de mis ranas aladas y vivirá en mi bosque. Por siempre. ❞
Carlacia se llevó la mano a la boca. El mero pensamiento de su hijo siendo hechizado la pulverizó.
—Qué maravilla...
La maestra observa todo, cada detalle, reteniendo así nuevas imágenes para el repertorio de sus alucinaciones. Se podría emocionar hasta las lágrimas, ¡cuanta belleza les roba la vida del desierto!
Pupilos, maestros e invitados de las casas menores bajaron por una escalera especial hacia el Bosque Privado de los Montanie. Allí vieron lo mágico que era y las criaturas que lo habitaban. Las más hermosas eran unas ranas aladas que brillaban en la oscuridad.
Pupilos, maestros e invitados de las casas menores bajaron por una escalera especial hacia el Bosque Privado de los Montanie. Allí vieron lo mágico que era y las criaturas que lo habitaban. Las más hermosas eran unas ranas aladas que brillaban en la oscuridad.