Por qué mierda tengo que ser tan sensible? ¿Por qué no puedo ser como esa gente a la que todo le resbala, que se va a dormir tranquila mientras a mí me da vueltas todo en la cabeza?
El amor después de los 25 es diferente. Ya no buscas chispas, buscas estabilidad, amabilidad, lealtad y metas compartidas. Has superado los juegos y las mariposas en el estómago. Ahora anhelas paz, complicidad, seguridad emocional y alguien cuyo futuro encaje con el tuyo.
Todas las mañana que entro al Instagram veo las Historias instantáneas de Mi Amiga @LuuSpampinato Dios QUE MUJER mi Amiga, sus look para ir a su Trabajo, Diosa,💣🫦
Solo Dios sabe cuánto me esfuerzo cada día por ser una mejor mujer. Por tener un corazón que cuide, que sane, que sea hogar, que ame con lealtad, con valores y con propósito.
Porque el dinero se construye, pero la capacidad de amar de verdad, de respetar, de hacer feliz, de entregarlo todo y permanecer en los días buenos y malos... con eso se nace.
Y mientras exista ese corazón en mí, jamás me conformaré con menos de lo que también estoy dispuesta a dar 🤍
Si el amor vuelve a encontrarme un día, espero que sea de la mano de alguien que no me haga preguntarme si soy suficiente; alguien que no juegue con mis sentimientos, que no me haga mendigar cariño ni vivir con miedo a perderlo. Un amor que me abrace el alma, que me dé tranquilidad, que me dé paz.
Uno de mis “no negociables” es este: no importa cuánto te quiera o cuánto me gustes, voy a tomar distancia en el momento en que me hagas sentir que no te importo.
Tranquila porque yo soy de las que silencio y elimino cuando algo me desagrada, no espero nada de nadie ni guardo rencor, la vida nunca se queda con nada y a cada uno en algún momento le llega su hora.
Por eso solo gasto mi tiempo en mi, en ser mejor cada día física y mentalmente