Yo no se bebotear en las redes porque directamente no sé sacarme fotos. Tengo la autopercepcion fotografica de un jubilado de 68 años que esta a punto de caer en las garras de una viuda negra en el Facebook Marketplace Lanus
la madurez de saber pedir: un abrazo, un espacio, una conversación delicada, un favor, lo que sea que necesitemos. Esto es señal de que hay alguien del otro lado que te asegura un lugar en su realidad. Y esto es la confianza: poder pedirle algo al otro sin temor, ni vergüenza.
“En la Argentina no te baja la mirada ni el muchacho que vende estampitas en el semáforo”, me dijo un vez un europeo que estaba de viaje por Latinoamérica. Eso que algunos llaman soberbia es dignidad, legado del “naides es más que naides” artiguista.
Los rumores son ciertos: relacionarse es más complejo —y a la vez— más sencillo de lo q las rrss nos están haciendo creer. Salgan a hablarle a alguien en un parque, olvídense de las green/red flags, permítanse y permítanle al otro el error y la reconstrucción.
che tampoco nos pasemos y dejemos que estos se jacten de promotores de la educación pública de calidad cuando todavía hay una ley de financiamiento universitario que no cumplen.