Me desanimo muchísimo cuando alguien me hace sentir ignorada, es como si mi corazón se apachurrara feo. Prefiero mil veces la sinceridad; ¿no tienes tiempo? ¿el trabajo te absorbe? ¿fue un día muy pesado? dímelo. Puedo entenderte, solamente dímelo.
Odio amar, se los juro. ¿Me heriste? Te perdono, te perdono porque alguna vez te amé, y cuando te hablo sigo sintiendo ese amor y respeto, aunque mi dolor hable de otra forma. Te perdono, porque una vez fui feliz gracias a ti.