Dar pasos sobre el pulso líquido,
trazos en la dimensión del sueño.
Vuelo de las geometrías sagradas
bajo un gran entramado de fuego.
Vivir, cual si no hubiera mañana.
En el corazón de las guerras por los recursos y hegemónicas fantasías, hay una guerra por el alma. La violencia cotidiana entumece los sentidos, las sombras ganan terreno. Nos queda permitirnos todo acto espontaneo de humanidad desde nuestra voz y desde nuestras manos.