“Lo manejaste súper bien”
No, claro que no. No comí bien por días, tenía ganas de llorar de la nada, sobrepensé todo, no hablaba con nadie y no dormía.
Algún día alguien me va a conocer tan bien que amará mis bailes de la nada, mis chistes sin sentido, mi mal humor, mis ataques de amor repentinos, mi risa, mi forma de hablar, mi intensidad y lo rara que soy cuando tengo confianza.