RICK BARRY Y EL CALVARIO DE LAS FINALES DE 1967
El eco de las Finales de la NBA de 1967 suele resonar con el nombre de Wilt Chamberlain y la consagración de aquellos Philadelphia 76ers como uno de los mejores equipos de todos los tiempos...
Bueno, pues ahí va una lista, más o menos cerrada, de lo que serían las que considero las 30 más grandes o importantes o mejores películas de la historia del cine:
1. La notte (M. Antonioni, 1961)
2. Sanshô dayû (K. Mizoguchi, 1954)
3. Falstaff/Chimes at Midnight (O. Welles, 1965)
4. El verdugo (L.G. Berlanga, 1963)
5. El ángel exterminador (L. Buñuel, 1962)
6. Persona (I. Bergman, 1966)
7. 8 1/2 (F. Fellini, 1963)
8. Ordet (C. T. Dreyer)
9. Ran (A. Kurosawa, 1985)
10. Shoah (C. Lanzmann, 1985)
11. The Godfather, Part II (F.F. Coppola, 1974)
12. Stalker (A. Tarkovski, 1979)
13. El camino a casa (Z. Yimou, 1999)
14. The New World (T. Malick, 2005)
15. The Nightmare Before Christmas (H. Selick, 1993)
16. The Act of Killing (J. Oppenheimer, 2012)
17. As I Was Moving Ahead Occasionally I Saw Brief Glimpses of Beauty (J. Mekas, 2000)
18. Apocalypse Now (F. F. Coppola, 1979)
19. Lost Highway (D. Lynch, 1997)
20. Fight Club (D. Fincher, 1999)
21. Princess Mononoke (H. Miyazaki, 1997)
22. Titanic (J. Cameron, 1997)
23. Eternal Sunshine of the Spotless Mind (M. Gondry, 2004)
24. Mad Max Fury Road (G. Miller, 2016)
25. La vie D'Adele (A. Kechiche, 2013)
26. The General (B. Keaton, 1926)
27. Sunrise (F. W. Murnau, 1927)
28. Metropolis (F. Lang, 1927)
29. Napoleon (A. Gance, 1927)
30. Tren de sombras (J. L. Guerín, 1997)
Seguro que tenéis mucho que comentar
Supongo que 15-20 de aquí son inamovibles, y otro día pondría dentro las siguientes 20-40 en las que estoy pensando...
Ya me decís
#Erabaloncesto
Salió del horno y está sabroso.
#NBA - Temporada 1986-87 (18.º audio) - Kings.
Reggie Theus, Otis Thorpe, LaSalle Thompson, Eddie Johnson, Olberding, Kleine, Terry Tyler, Derek Smith, Harold Pressley y otros.
https://t.co/pC8qaiAiyn
LA QUIMICA DEL CAOS: EL MILAGRO DE LOS ROCKETS DE 1995
La historia oficial de la NBA adora la liofilización de los relatos. En los libros de historia, el segundo anillo consecutivo de los Houston Rockets en 1995 se presenta como la epopeya romántica definitiva:
Derek Smith 1986-87.
Llegó a Sacramento como gran apuesta exterior y acabó siendo una mala noticia médica y deportiva.
Sin la explosividad de su etapa Clipper debido a su rodilla, bajó acierto y perdió confianza.
Una versión que ya no era la del 85 (22.1 puntos; 53.7% TC) .
LaSalle Thompson tuvo un curso 1986-87 marcado por la irregularidad.
No le faltaba dureza ni voluntad, pero sí impacto.
Cuando Joe Kleine te quita el puesto, el mensaje suele estar bastante claro.
Sacramento Kings 1986-87.
De la ilusión del primer año en la ciudad a un 29-53 difícil de vender.
El ARCO Arena seguía llenándose, pero el equipo no correspondía.
8 victorias menos, cambio de entrenador y sensación de plantilla con nombres interesantes, pero mezcla incorrecta.
Otis Thorpe en el curso 1986-87 pasó de ligera decepción sus 2 primeros años a activo principal de los Kings.
Trabajó en verano, ganó peso competitivo y empezó a parecer ese ala-pívot serio que cualquier equipo, y más Sacramento, necesitaba en esa NBA.
Manos enormes.
Reggie Theus 86-87.
20.3 puntos y casi 9 asistencias, siempre con mucha clase y un estilo envidiable.
Seguía sin quitarse la etiqueta de «números vacíos» porque los Kings no ganaban a nadie.
Fuera de la cancha sus estadísticas sí que eran incontestablemente de superestrella.
Creo que nadie ha analizado con tanta profundidad los Kings de la 86-87 (ni los Pacers, ni los Clippers…) Si queréis enteraros de la filosofía detrás del soprendente éxito de Mike Fratello en los Hawks, de los mejores mustachos y pelos ensortijados de la liga o de la evolución estética de los trajes del gran Jack Ramsay, lo encontrarás todo en @erabaloncesto. Preciosa camiseta la de sacramento, por cierto. Estáis “en vuestro mejor momento, José Manuel”.
Según este articulo, la psicología moral actual lleva más de veinte años centrada en dos grandes ideas filosóficas: el utilitarismo, que consiste en calcular qué acción produce el mayor bien para el mayor número de personas, y la deontología, que se basa en seguir reglas universales como “no mentir” o “no hacer daño”. Los experimentos más famosos, como el dilema del tranvía, han llevado a un modelo dual: las emociones rápidas nos empujan hacia las reglas, mientras que el razonamiento frío nos lleva a calcular consecuencias. Sin embargo, este enfoque explica mal cómo juzgamos la moral en la vida cotidiana.
En la realidad diaria, las personas rara vez calculan daños o aplican reglas abstractas. Lo que nos preguntamos más bien es: “¿Qué tipo de persona hace algo así?”. Nos fijamos en el carácter del otro: si parece honesto, generoso, cruel o egoísta. Esto explica el famoso “atontamiento moral” (moral dumbfounding, de Jonathan Haidt), es decir, el hecho de que muchas veces sentimos que algo está mal aunque no haya daño claro ni se rompa una regla obvia, porque percibimos un defecto de carácter. El artículo argumenta que la psicología moral está atascada en dilemas de laboratorio y que necesita un cambio de dirección.
La solución que proponen es volver a Aristóteles y su ética de las virtudes. Para Aristóteles, la moral no es principalmente seguir reglas ni calcular resultados, sino ser una buena persona. Las virtudes (honestidad, coraje, generosidad, justicia) son hábitos que se entrenan con la práctica, como aprender a tocar un instrumento. Con el tiempo, desarrollamos la phronēsis o sabiduría práctica: la capacidad de percibir los detalles concretos de cada situación (el contexto, las relaciones, las intenciones) y actuar de la forma adecuada, en el momento justo y en la medida justa. No aplicamos fórmulas sino que simplemente “vemos” qué es lo correcto porque nuestra intuición moral está educada.
Este enfoque aristotélico encaja mucho mejor con lo que muestran los estudios recientes en el sentido de que juzgamos acciones como ventanas al carácter de las personas, y nuestras intuiciones morales surgen de hábitos entrenados más que de cálculos o reglas rígidas. Además, se puede traducir a modelos científicos modernos, representando las virtudes como disposiciones estables (pero flexibles) que guían nuestra atención, interpretación y decisiones.
Personalmente, no estoy de acuerdo con los autores en el tema del moral dumbfounding. Creo que sí va de daño y que, aunque las personas no sepan articularlo y explicar ese daño que perciben, sí hay una intuición de un daño y no un juicio sobre el carácter de las personas.
Pero en conjunto es una visión fresca (Aristóteles no es precisamente una novedad pero en este caso es un aporte que nos intenta sacar del dualismo deontologia/utilitarismo) que plantea que la moral cotidiana tiene más que ver con el tipo de personas que somos y queremos ser que con resolver dilemas filosóficos abstractos. Es una invitación a unir la filosofía antigua con la ciencia actual para entender mejor cómo funciona realmente nuestra conciencia moral en la vida diaria.
Ed Nealy 1986-87.
Limitado físicamente, pero inteligente y competitivo. En una plantilla con poca dureza interior como la de los Spurs, su perfil tenía sentido: mucho oficio y cero tonterías.
Nealy volvió desde la CBA este curso para ganarse el sitio con entrega y lectura.