Para terminar el año, me han dado una buena noticia. Varios años de estudio se ven recompensados.
Aquí dejo, para quien le interese, el artículo que he publicado con la revista Anuario Colombiano de Historia Social y de la Cultura (@anuhisto_fchbog): https://t.co/lF6849obPk
Rosatom ha anunciado que ya tiene 18 nuevos reactores en distintas fases de desarrollo dentro de Rusia, con el objetivo de reforzar su capacidad de generación eléctrica y sustituir progresivamente las unidades más antiguas. Además, la compañía prevé incrementar su productividad un 12 % anual y reducir costes para acelerar la ejecución de los proyectos.
La expansión incluye reactores de Generación III+, como los VVER-1200 y VVER-TOI, junto con el desarrollo de reactores rápidos, capaces de reciclar residuos radiactivos, consolidando una estrategia que apuesta por la energía nuclear como infraestructura clave para la seguridad energética y el crecimiento industrial.
https://t.co/6Ryc4soKWX
Pedro Sánchez normaliza la relación con #Argelia manteniendo intacta su apuesta por #Marruecos que arrancó en 2022 con su respaldo a la solución que propugna Mohamed VI para resolver el conflicto del Sáhara Occidental. Durante su visita del lunes a Argel no se habló del #SaharaOccidental, pese a que #España es la antigua potencia colonial y que Argelia acoge a los refugiados saharauis y apoya al #Polisario. @MAECgob@desdelamoncloa@sanchezcastejon@jmalbares
https://t.co/GhwyGbMtcx
Ahmed Charai, colaborador del servicio secreto exterior de #Marruecos (DGED) y autor del bulo que atribuyó en 2008 a José María Aznar la paternidad de la hija de la ministra francesa Rachida Dati, vuelve a escribir hoy en @larazon_es para ensalzar la figura del rey Mohamed VI. Charai me puso una demanda por haber publicado que trabajaba con la DGED. Una sentencia contundente la desestimó en noviembre de 2015. @policia@guardiacivil@EMADmde@MAECgob@pacomarhuenda@FundacionFaes https://t.co/dqnToT4qbF
Aunque pocas personas lo saben, todos somos radiactivos. No porque hayamos estado cerca de una central nuclear o nos hayamos sometido a una prueba médica, sino porque la propia naturaleza incorporó isótopos radiactivos a nuestro organismo y seguimos conviviendo con ellos desde el origen de nuestra especie.
El principal responsable es el potasio-40 (⁴⁰K), un isótopo natural que constituye aproximadamente el 0,012 % del potasio presente en la naturaleza. Como el potasio es un elemento imprescindible para el funcionamiento de los músculos, los nervios y el corazón, nuestro organismo mantiene prácticamente constante su cantidad mediante mecanismos biológicos. Por ello, todos contenemos de forma permanente una pequeña cantidad de potasio-40.
También se suman otros radionucleidos naturales, como el carbono-14 (¹⁴C), generado continuamente en la atmósfera por la interacción de los rayos cósmicos con el nitrógeno e incorporado a todos los seres vivos a través del ciclo del carbono, además de pequeñas cantidades de rubidio-87 (⁸⁷Rb), tritio (³H) y trazas de uranio, torio y algunos de sus descendientes naturales.
La presencia de estos radionucleidos hace que el cuerpo humano posea de forma natural una actividad radiactiva del orden de 5.000 becquerelios (Bq), lo que significa que en nuestro organismo se producen aproximadamente 5.000 desintegraciones nucleares cada segundo. La mayor parte de esta actividad procede del potasio-40, mientras que el resto corresponde a los demás radionucleidos naturales presentes en nuestro cuerpo. Se trata de una realidad completamente normal que nos acompaña desde que nacemos.
Esta radiactividad natural forma parte de la radiación de fondo a la que todos estamos expuestos desde antes de nacer y no representa un riesgo para la salud en las condiciones normales de la vida. De hecho, la humanidad, al igual que el resto de seres vivos, evolucionó durante miles de millones de años en presencia de esta radiación.
Nuestro organismo dispone de eficaces mecanismos de reparación del ADN que corrigen continuamente los daños producidos tanto por la radiación natural como por los propios procesos metabólicos, que generan un número muy superior de alteraciones celulares.
https://t.co/y0KAR1cRdR
Vaaaaaaamooooooooooooossssssssssssss!!!!!!!! 🇪🇸🇪🇸🇪🇸
Estoy muuuy feliz por mis hijos nacidos en Madrid, por todos los colchoneros y por toda la gente que tan bien me ha tratado desde 1987!!!
ENHORABUENA 👏👏👏👏👏 MUITOS PARABÉNS A MI PAÍS DE ADOPCIÓN
👋🏼💫 Hola, estrella.
Has estado 16 años sola, pero ya es hora de que tengas compañía encima de nuestro escudo.
¿Te parece?
#VamosEspaña | #CopaMundialFIFA
Impecable editorial de @joseantich, director de @elnacionalcat, que expone con claridad por qué ha llegado el momento de replantear el calendario de cierre nuclear.
https://t.co/0cDDVr0c3N
«Que nadie se haga daño» es un pensamiento que precede a cualquier actividad en todas las centrales nucleares.
La seguridad laboral es un pilar esencial del ADN del sector nuclear, como explican de forma magistral mis queridos compañeros de la central nuclear de Almaraz.
Se crea una plaza para el hermanísimo, se congela mientras el líder deja de serlo, se le concede once días después de volver a ser el jefe, y luego el tío no va a trabajar.
Se le condena, y los socialdemócratas se quejan. ¿No tendrían que ser los socialdemócratas los más contentos con la condena? ¿Por qué en España los socialdemócratas parecen tan felices con el expolio y el desperdicio de recursos públicos?
Porque no hay socialdemócratas en España.
https://t.co/uOdxUBHYum
Quienes me siguen en redes saben que llevo una década advirtiéndolo: la energía nuclear regresaría al centro del debate energético mundial porque la realidad acabaría imponiéndose.
Bloomberg prevé que la capacidad nuclear global pase de 372 GW en 2025 a 535 GW en 2036, un crecimiento del 44 % en apenas una década. La electrificación del transporte y la industria, el desarrollo de la inteligencia artificial y la expansión de los centros de datos exigen enormes cantidades de electricidad firme, disponible las 24 horas y con bajas emisiones.
China lidera esta transformación con un ritmo de construcción sin precedentes y podría convertirse en la mayor potencia nuclear mundial antes de terminar la década. Al mismo tiempo, numerosos países prolongan la operación de sus reactores y preparan nuevas centrales, tanto grandes como modulares.
La cuestión ya no es si la energía nuclear será necesaria, sino qué países aprovecharán esta oportunidad y cuáles decidirán quedarse atrás.
https://t.co/gmLuSbVDFy