Una de las escenas de cine mejor escritas y ejecutadas del año está en Wake Up Dead Man: comienza como comedia y, en segundos, se convierte en la esencia emocional de la película. El misterio se detiene para enfrentar otro más grande: la fe. Un sacerdote deja de buscar al culpable y elige escuchar y dar consuelo a una mujer que está perdiendo a su madre.
Ahí, la película se vuelve algo más; un pacto momentáneo entre la fe y la institución que ha defraudado, pero que puede ofrecer un remanso al alma en lo más oscuro. Se vuelve profundamente humana.
Entiendo el fervor por one battle after another, pero que nadie le baje el precio a licorice pizza. Mirá lo que es esto. El mínimo diálogo, todo gestual, todo puesta en escena. La ves en mute y entendés absolutamente todo: lo que pasa entre ellos, lo que sienten. Puro cine
"No podemos pretender ser los primeros, o los preferidos, solo somos lo que está disponible, los restos, las sobras, los supervivientes...son muchos los que creen ver la mano del destino en lo que no es más que una rifa de pueblo cuando ya agoniza el verano".
Javier Marías.