Mientras veía estas fotos de la nueva sede presidencial en el Batallón Paraíso, en Barranquilla, pensaba mucho en un libro que estudié y debatí en clase con mis estudiantes, cuando era profesor de cátedra de geografía humana en la Universidad del Rosario. Era una lectura importante, La condición de la posmodernidad, de David Harvey.
Frente a esas fotos pensé y pensé, hasta que entendí algo que Harvey ya había explicado. La arquitectura posmoderna abandona el proyecto social y se vuelca en la fachada y el espectáculo. Es justo lo que pasa en el Batallón. La pintura fresca y el estucado veloz simulan un palacio dentro de una fortaleza blindada, y la Presidencia deja de ser una institución democrática para volverse pura utilería, un accesorio en el teatro del ego.
Detrás de ese teatro, lo grave es lo democrático. Una república viva exige un poder expuesto, en la plaza pública, no replegado tras una muralla militar. Lo que venden como descentralización termina encerrando el poder, no acercándolo. Todo para cumplir el capricho del presidente electo de atrincherarse en una guarnición militar.
Donde fuera Petro el que estuviera construyendo una casa presidencial en Ciénaga de Oro financiada por traquetos y clanes ya estarían los periodistas, los bodegueros y los políticos de ultraderecha armando tremendo escándalo tan hijueputa. ¡Pero como es el corroncho narco entonces hay que dejarlo! Abelardo de la Espriella es el fiel reflejo del traqueto levantado que necesita opulencia para llenar su inseguridad. Sabe bien que es un enano físico y mental. Un tipo diminuto carente de inteligencia, oratoria y profundidad… Por eso se llena de botox, se viste con ropa cara y quiere presumir estatus y una clase social a la que no pertenece. El país está en manos de un advenedizo que representa las banderas de los lavaperros aspiracionales que sueñan con dar plomo desde sus Toyotas Prado con la gasolina subsidiada. ¡El narco país que soñó el cartel de Medellín que asesinó a Lara Bonilla y a Galán y al que hoy sus hijos se arrodillan por una tajada de poder! ¡Qué gonorrea!
Alias “la primera dama” fue a hablar de D I O S a nuestras comunidades indígenas…
¡Qué IGNORANCIA! Sólo saben decir gracias a Dios y amén 🧐
Estamos en manos de dos BARBIES, la una con barba y la otra mona…
¡Camaradas!
@CaracolRadio@WRadioColombia Dice Juan Diego Alvira: hay defÍcit de policías, jajajajjaja. Lo que hay es dÉficit de buenos periodistas que sepan hablar y tengan conocimiento de la estructura del Estado y entiendan que eso es el regreso de los paracos
Ni Gabriel García Márquez habría sido capaz de imaginar un personaje como Abelardo Gabriel de la Espriella Otero.
Y, de haberlo creado, ya no estaríamos hablando del realismo mágico de Gabo, sino del espantajopismo mágico.
Lo que le molesta de la casa de Nariño es que no parece la casa blanca. Entonces se hizo la suya propia.
El gobierno será pésimo pero hara reír a todo el mundo.
Chisme, chisme: al final del último consejo de ministros -aún no posesionados- del gobierno del presidente (norteamericano) de Colombia en ciernes, se acordó cuál será su principal lema de acción gubernamental: IN GUNS WE TRUST.
ORO! ORO HISTÓRICO!
PRIMER ORO EN LA HISTORIA!
La Selección Colombia venció, en un partido muy sufrido, a Puerto Rico, y conquistó por primera vez el título del Voleibol masculino en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Calidosos!!! ORGULLO COLOMBIANO!! 💛❤️💙
El electo @ABDELAESPRIELLA es tan diminuto que terminará posesionándose en un salón de eventos, a puerta cerrada, y despachando desde una casa prefabricada de panel yeso en Barranquilla.
Toda su estrategia de los “simbolismos” ha terminado convertida en una cadena de improvisaciones y derrotas políticas. No logró posesionarse en una guarnición militar, sus ocurrencias han sido frenadas una y otra vez en el Congreso y cada nuevo anuncio deja más expuesta la chambonería con la que pretende gobernar.