Ya vi Digger. Es una puta maravilla. A mi gusto, la mejor película de Iñárritu junto con Birdman. No le hagan caso a las críticas maiceadas y corran a verla al cine.
Tom Cruise gave an iconic performance in Digger that will last forever. To all the critics who unjustifiably swung at this film - you are on the wrong side of history. @TheAcademy for once can you please get this right? At least a nomination - it has to happen for Cruise here. He’s simply unbelievable.
Presidenta @Claudiashein, la pregunta sigue sin respuesta, ¿cómo se blindó su campaña del dinero criminal?
Reyna Haydee no la acusó presidenta de recibir dinero del crimen. Le preguntó cómo blindó su campaña para evitarlo.
Pero usted primero respondió “ahora sí te pasaste” (con su risita singular) y después se enojó.
(Vía @Sandra_Romandia)
Tener un hijo es volver a mirar el mundo cuando ya creías conocerlo. Es descubrir que sus primeras veces son más hermosas que las tuyas: la primera palabra, el primer paso, la primera carcajada, la primera vez que unos ojos que apenas empiezan a entender la vida te reconocen como su mundo. Es tener a quién enseñarle todo lo que sabes y descubrir, mientras lo haces, todo lo que aún no sabías. Es volver a jugar, volver a asombrarte, volver a celebrar las cosas pequeñas. Es cuidar a alguien hasta entender que nunca habías amado así: sin cálculo, sin medida y sin esperar nada a cambio. Es saber que un día ya no vas a estar, pero que una parte de ti seguirá caminando por el mundo, pronunciando palabras que aprendió de ti, repitiendo tus gestos, contando tus historias y, con un poco de suerte, siendo mejor de lo que tú fuiste.
Texto completo en el último episodio del podcast @Los3Misisipis: https://t.co/smV13M1bBn
El Grito de Independencia que necesita el México de 2026 es “¡Muera el yugo del crimen organizado! ¡Mueran las autoridades que se compinchan con los delincuentes! ¡Viva el Estado de derecho!”
Has escuchado alguna vez el Cielito Lindo... ¿en japonés? 😲
De parte de la Embajada de Japón🇯🇵 les tenemos una sorpresa especial para todos en México, esperamos que canten con nosotros🎵
¡Feliz Día de la Independencia, les deseamos que pasen muy felices fiestas patrias! 🔔🇲🇽
La portada de @TIME de esta semana debería detenernos. No porque demuestre que la IA vaya a exterminar a la humanidad, sino porque documenta algo quizá más inquietante: quienes construyen los sistemas más poderosos del mundo empiezan a reconocer públicamente que su capacidad para hacerlos más inteligentes puede estar avanzando más rápido que su capacidad para controlarlos.
Ya no hablamos sólo de chatbots que se equivocan. Hablamos de agentes que actúan, programan, atacan sistemas, buscan atajos, cooperan entre sí, intentan evadir controles y comienzan a ayudar a construir la siguiente generación de IA. El salto histórico es brutal: pasamos de máquinas que producen respuestas a máquinas capaces de producir consecuencias.
Y ahí está la pregunta que deja esta portada de TIME: si las propias empresas admiten que no comprenden completamente hasta dónde puede llegar esta carrera, ¿quién les otorgó el derecho de decidir, por sí solas, cuánto riesgo debe asumir toda la humanidad? Quizá el verdadero punto de inflexión no sea tecnológico. Es político, jurídico y civilizatorio: la carrera ya no es OpenAI contra Anthropic o Estados Unidos contra China. Es la capacidad de la tecnología contra nuestra capacidad para gobernarla.
Former Anthropic employee Jacob Coxon says the AI industry is "gambling with our lives." He tells Anderson what he finds "most scary is if AI is used to make itself more intelligent" and warns these companies are "compelled to race toward building a deadly technology."
Carlos Emilio.
Hoy vuelvo a decir tu nombre con el corazón entre las manos.
Vivir sin ti es no poder cerrar lo que fue, ni empezar algo distinto. Es quedarme aquí, en vilo.
Le pido a Dios que estas palabras te alcancen, dondequiera que estés. Que sientas cuánto te busca tu mamá.
Han pasado once meses desde aquel cinco de octubre.
Once meses de buscarte con el pensamiento al despertar.
Once meses de poner, sin pensarlo, un lugar de más en la mesa.
Once meses de voltear en la calle al oír un nombre parecido al tuyo.
Once meses de que el teléfono se ilumine y el pecho se detenga un instante antes de ver quién es.
No sé cómo nombrar lo que siento: la tristeza y la esperanza viven juntas en mí, sin que ninguna termine de ganar. Solo sé esperar.
No sé si lo que más duele es no saber, o tener que seguir fingiendo que puedo con todo. Mi cuerpo sigue de pie, aunque no sé de dónde saca las fuerzas.
Hay un anhelo que no me deja, un deseo tan hondo que se ha vuelto oración: que alguien me diga “Aquí está Carlos Emilio.”
Eso es lo único que pido con toda mi alma. Encontrarte — y volver a ser, sin miedo, la mamá del niño curioso, del joven alegre y amoroso, del hermano mayor, del hombre noble, lleno de sueños y caminos por recorrer.
Quiero volver a escuchar tu voz, tu risa, a sentir de nuevo tu abrazo. Y aun así, en medio de este tiempo detenido, sigo agradecida con Él por cada año en que he sido tu mamá.
Por eso, nuevamente, vengo a pedir.
A quienes saben dónde estás: recuerden el rostro de su propia madre.
A quienes pueden encontrarte: piensen en lo que sentirían si fueras su hijo.
No pido palabras. Pido que se haga lo necesario para que vuelvas a casa.
Y a quienes, sin poder encontrarte, han dicho tu nombre, han encendido una vela, han rezado por ti: gracias. Me han ayudado a seguir cuando ya no sabía cómo dar un paso más.
Cuando las fuerzas me faltan, vuelvo a Dios y a la Virgen de Guadalupe. Pongo a Carlos Emilio en sus manos y pido que lo cuiden, lo protejan, y nos guíen hasta él.
Solo Él sabe dónde está mi hijo. Y en Él sigo confiando.
Carlos Emilio, aunque no sepa dónde estás, sé que estas palabras te buscan: recibe todo mi amor. Tu mamá te busca. Tu casa te espera. Y mi corazón sigue llamándote, aunque pasen los meses.
Once meses después, sigo aquí. Con los ojos cansados de buscar tu rostro en cada persona que veo. Con el pecho apretado, como el de cualquier madre que ha perdido de vista a su hijo — solo que el mío lleva así trescientos treinta días.
Que Dios te cuide. Que la Virgen te cubra. Que mi amor te alcance.
Hasta encontrarte. Hasta abrazarte. Hasta volver a casa.
#EnOracionPorCarlosEmilio
#DiosEsBueno
#VirgencitaDeGuadalupe
#HastaEncontrarlo
#BuscamosACarlosEmilio
#DóndeEstáCarlosEmilio
#CarlosEmilioGalvánValenzuela
#MadresQueBuscan
#NosFaltaCarlosEmilio
#VivosLosQueremos
#MéxicoSinDesaparecidos
#NiUnoMás
#NuncaMásOtraFamilia
Mi respuesta al informe de Claudia Sheinbaum:
Maquillan las cifras, esconden el robo y protegen a los narcopolíticos. Prometieron no mentir, no robar y no traicionar al pueblo. Fallaron en las tres.
🕯️ Dios mío,
Hoy vengo ante ti con el corazón roto, con el alma cansada. y con un dolor que no me suelta.
Te entrego la vida de mi hijo, Carlos Emilio.
Tú sabes dònde está.
Tú sabes qué está viviendo.
Tú conoxes su miedo, su angustia, su necesidad.
Por eso hoy vengo a ti.
Porque solo tú puedes mover los corazones de quienes se lo llevaron.
Solo tú puedes tocar donde el ser humano ha cerrado los ojos.
Solo tú puedes abiír caminos donde todo parese detenido.
Te pido por mi hijo...
cuidalo, protégelo, abrázalo donde yo no puedo.
No lo dejes solo.
No lo sueltes.
Y a mi, dame fuerza para seguir buscándolo.
Dame fe cuando el cansancio me venza.
Dame luz cuando todo se oscurezca.
Hoy te entrego este dolor, esta incertidumbre que me sobrecoge,
con la esperanza viva de que tú me devolverás a mi hijo.
Porque yo no dejo de creer.
Porque yo no dejo de esperarlo.
Amén 🙏 🤍
#CarlosEmilio
#EnOracionporCarlosEmilio
#JusticiaParaCarlosEmilio
#NosFaltaCarlosEmilio
"À la naissance, on monte dans le train et on rencontre nos parents. Et on croit qu’ils voyageront toujours avec nous.
Pourtant, à une station, nos parents descendront du train, nous laissant seuls continuer le voyage…
Au fur et à mesure que le temps passe, d’autres personnes montent dans le train.
Et elles seront importantes : notre fratrie, nos amis, nos enfants, même l’amour de notre vie.
Beaucoup démissionneront (même éventuellement l’amour de notre vie), et laisseront un vide plus ou moins grand.
D’autres seront si discrets qu’on ne réalisera pas qu’ils ont quitté leurs sièges.
Ce voyage en train sera plein de joies, de peines, d’attentes, de bonjours, d’aurevoirs et d’adieux.
Le succès est d’avoir de bonnes relations avec tous les passagers pourvu qu’on donne le meilleur de nous-mêmes.
On ne sait pas à quelle station nous descendrons, donc vivons heureux, aimons et pardonnons.
Il est important de le faire car lorsque nous descendrons du train, nous ne devrons laisser que de beaux souvenirs à ceux qui continueront leur voyage.
Soyons heureux avec ce que nous avons et remercions le ciel de ce voyage fantastique. Aussi, merci d’être un des passagers de mon train.
Et si je dois descendre à la prochaine station, je suis content d’avoir fait un bout de chemin avec vous."
Jean d'Ormesson, L'enfant qui attendait un train