Gritan “con los niños no”…
Excepto, claro, cuando el niño es palestino, migrante, indígena, negro o vive en condiciones de vulnerabilidad.
Ahí sí están dispuestos a encontrar las más horrorosas excepciones.
Los besos no son nada, comparado con lo intimo que es mirarse con tristeza y nostalgia porque saben que jamás va a funcionar aunque sean el uno para el otro
Que sensación tan rara la de hoy, todos en Bogotá haciendo nuestra vida común y corriente mientras en otras ciudades hay gente escarbando en escombros y llorando seres queridos
Outfit para la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella, y paga conocer a quien tanto me ha inspirado desde que tengo 14 años: al gran @JMilei.
No sé cómo ni en qué momento, pero hoy le entregaré a Milei estos regalitos:
Más Hayek.