Argentina es la parte de la latinidad que los latinos odian.
Porque Argentina se la cree, se crece, mira a otros por encima del hombro, y al latino le enseñaron a agachar la cabeza, a aceptar la humillación como humildad.
En un momento del partido Cuti Romero mandó a pedir AGUA BENDITA para ponerse y la terminó compartiendo con Licha Martínez. Acá el momento preciso donde sacaron las malas vibras para afuera.