Hola a todos. Me llamo Ana y hace semanas estoy en el hospital. Estoy enferma y cuando llegue a casa la semana que viene, debo tener 2 camas de 90, una de ellas articulada, con colchón antiescaras y plenamente equipada. La otra de 90 no hace falta que esté articulada. RT URGE
Pour moi, c'est l'image la plus horrible de ce 17 octobre:
Un couple d'octogénaire dépouillé de tout, en pleine rue, laissé à moitié nu.
Comme si les Rolex, les Vuiton, les Hermès, les Dior, les Sephora pillés n'étaient pas suffisants pour la revente.
L'image qui devrait être un signal d'alarme pour tout l'occident.
L'image d'un pseudo président qui a perdu le contrôle. Qui a totalement échoué envers son peuple.
L'image d'une gauche radicale qui a sacrifié votre propre identité pour faire de votre pays une zone de guerre, aux arrières-plans culturels qui n'ont rien à voir avec les vôtres.
Cette image est effrayante!
📣 Hoy necesito vuestra ayuda para que este mensaje llegue a @YouTube y @TeamYouTube.
Llevo NUEVE AÑOS trabajando en el canal de Fortunata y Jacinta, preparando vídeos, entrevistas y clases. Detrás de cada publicación hay muchas horas de trabajo, y los ingresos del canal contribuyen a sostenerlo.
📊 Para que nadie se lleve a engaño:
▪️ Más de 600 programas publicados.
▪️ Aproximadamente 190.000 visualizaciones al mes.
▪️ Ingresos medios de YouTube: 650 € mensuales. No más.
Pues bien, mi hermana y yo estamos tramitando el cambio de nuestra empresa de cooperativa a sociedad limitada. YouTube nos informó la semana pasada de que ese cambio requería paralizar la monetización del canal.
⏳ Llevamos así desde el viernes, sin conseguir que una persona revise nuestro caso y viendo cómo pasan los días sin solución.
🔧 Imaginad que tenéis un taller y que, para cambiar la forma jurídica de vuestra empresa, os obligan a cerrar. O, peor aún: seguís trabajando, atendiendo clientes y pagando gastos, pero sin poder generar ingresos.
Así nos encontramos.
Estamos intentando resolverlo por las vías de asistencia virtual, pero nos resulta muy difícil contactar con una persona de carne y hueso que revise el caso y nos dé una solución concreta.
👉 @TeamYouTube@YouTube: necesitamos que alguien revise nuestro caso, nos indique qué falta y nos ayude a restablecer la monetización cuanto antes. Estamos disponibles para aportar la documentación necesaria.
🔁 Y a vosotros os pido, por favor, que REPOSTEÉIS este mensaje. Si podéis, citadlo mencionando a @TeamYouTube para que nuestra petición llegue al equipo de asistencia lo antes posible.
Muchas gracias a todos por ayudarnos. ❤️
@Maripm1o@serchicor Es fascinante ver cómo te esfuerzas en construir teorías tan complejas sobre mi vida y la política. Lamento decepcionarte.Suerte con lo tuyo, parece que lo necesitas.
@Maripm1o@serchicor Agradezco tu preocupación por mi seguridad de verdad!! Ojalá uses esa misma energía para revisar tu educación. Que pases un buen día María Pilar.
Lo de Maricarmen me produce una contradicción bastante incómoda. Tiene 87 años, una discapacidad reconocida y hoy ha salido de la casa de Retiro en la que llevaba viviendo desde los 17. Ver a una anciana abandonar en una camilla el lugar donde ha pasado prácticamente toda su vida es desolador. Una sociedad decente debería ser capaz de ofrecerle una solución digna. Hasta ahí, creo que podemos estar casi todos de acuerdo.
El problema empieza cuando el drama humano se convierte en argumento jurídico y político y parece que setenta años viviendo en una casa otorgan algún tipo de derecho perpetuo sobre ella. Porque hay una parte de esta historia que se está contando bastante menos. El contrato era de renta antigua. Tras morir el padre de Maricarmen pasó a su madre y, cuando esta falleció en 2005, se produjo la subrogación a favor de la hija. La legislación que terminó siendo decisiva para limitar esas subrogaciones fue la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1994, aprobada bajo el Gobierno de Felipe González. El decreto Boyer de 1985 ya había eliminado la prórroga forzosa para los nuevos contratos; la LAU de 1994 estableció después el régimen de extinción progresiva de los antiguos.
Y aquí aparece una pregunta que nadie parece querer hacerse. Cuando se aprobó aquella ley Maricarmen rondaba los 55 años, trabajaba como auxiliar administrativa y todavía tardaría cuatro años en jubilarse. Cuando murió su madre en 2005 tenía unos 66. Desde entonces, desde 1994, el marco legal aplicable a aquel contrato planteaba un horizonte de extinción que finalmente han avalado los tribunales. Durante años siguieron cobrándole la renta y eso abrió una discusión jurídica legítima —de hecho, inicialmente ganó el pleito—, pero el Supremo terminó dando la razón a la propiedad.
La pregunta incómoda es: ¿En qué momento debía empezar a buscarse una alternativa?
Comprar, alquilar otra vivienda, ahorrar aprovechando una renta extraordinariamente baja, buscar una solución residencial distinta. No sabemos qué posibilidades reales tuvo en cada momento y sería absurdo inventarlas. Pero tampoco podemos actuar como si la situación hubiese aparecido ayer por la mañana.
Porque mientras tanto hay una generación entera que jamás tendrá una oportunidad remotamente parecida. ¿Cuántos jóvenes de hoy podrán vivir durante setenta años en un piso de más de 90 metros en Retiro pagando alrededor de 500 euros? ¿Cuántos licenciados, sanitarios, profesores, periodistas, ingenieros o administrativos con trabajos perfectamente normales pueden siquiera plantearse vivir solos en Sainz de Baranda?
Maricarmen trabajó 49 años y merece todo el respeto por ello. Precisamente por eso resulta extraño infantilizarla ahora como si hubiera sido durante toda su vida una persona sin capacidad para tomar decisiones sobre su futuro. A familias con niños pequeños se les termina un alquiler, pierden una vivienda o tienen que abandonar un barrio y reorganizan su vida como pueden. Jóvenes con empleos en activo comparten piso hasta bien entrada la treintena, se marchan a las afueras, regresan a casa de sus padres o aceptan habitaciones minúsculas porque vivir solos en el centro de las grandes ciudades es sencillamente inaccesible para ellos. Y hemos llegado incluso a revestir esa precariedad con nombres estupendos, casi románticos, desde los altavoces mediáticos del gobierno de progreso: coliving, espacios compartidos, nuevas formas de habitar.
Pero una mujer que ha disfrutado durante décadas de una renta excepcionalmente protegida debe convertirse ahora en símbolo de exactamente ¿qué? Ese es el debate que echo de menos.
La protección de Maricarmen debería haber llegado desde los servicios sociales y las administraciones. La protección social debe asumirla la sociedad mediante vivienda pública, que para algo nos sablean a impuestos que son para este tipo de cosas, y para sanidad, para educación, para transporte, etc. Todo se degrada y funciona cada vez peor. En estos casos tampoco aparece el so called Estado del bienestar. ¿Dónde cojones van los impuestos?
Lo que no se puede pretender es que la asuma un propietario concreto manteniendo durante medio siglo una renta ajena a la realidad económica. Y decir que "sobran cuatro millones de casas" tampoco resuelve el problema. Una vivienda vacía donde nadie quiere vivir no satisface la demanda allí donde faltan cientos de miles. A sus 87 años y con su situación física, resulta difícil entender que el sistema haya sido incapaz de cerrar antes una alternativa adecuada. Aunque se le ha ofrecido un piso en Alcalá de Henares y ha dicho que no. Pero eso es distinto de concluir que el propietario de Sainz de Baranda 46 tiene que proporcionarle de por vida una vivienda muy por debajo de su precio porque su padre firmó allí un contrato en 1956. Objetivamente, Maricarmen ha vivido del franquismo durante 70 años.
Y conviene contar también toda la genealogía legislativa cuando se buscan responsabilidades políticas, pues el régimen que acabó siendo determinante en este caso procede de la LAU de 1994, aprobada durante el Gobierno de Felipe González, y lleva más de tres décadas formando parte del ordenamiento.
El caso de Maricarmen es triste. Muchísimo. Pero la tristeza no resuelve la pregunta de fondo: ¿Por qué el arraigo de una persona debe darle sobre una vivienda ajena un privilegio que generaciones enteras de jóvenes ni siquiera podrán soñar con tener?
Y quizás ese sea el verdadero fracaso, que hayamos construido un país donde una renta de 500 euros en Retiro parece un derecho adquirido para quien llegó en 1956, mientras para quien nació cincuenta años después vivir allí trabajando se ha convertido casi en ciencia ficción. Ojo, con los sueldos de España, el alquiler debería rondar esos 500 euros y no lo que se paga actualmente, por supuesto, pero ese es otro debate.
@Maripm1o@serchicor Claro que si guapi… a partir de ahora cuando den lluvias no voy a trabajar porque lo dice la Sra Pilar… lista que eres muy lista tú ☺️
@Maripm1o@serchicor Los que tenemos que currar no nos podemos ir del trabajo cuando nos dé la gana… y si cerramos 20:30/21:00 o más tarde nos comemos el marrón.. así que lo de subnormal te lo podías ahorrar, lista.
El Gobierno socialista suelta al asesino de mi familia.
Sois unos miserables, siempre al lado de los terroristas.
No pagareis en esta vida tanto daño que estáis haciendo contra las víctimas de ETA.
TRAIDORES