A veces pienso que una de las mayores muestras de cariño es la curiosidad. Preguntar, escuchar, recordar detalles. Hay personas que dicen quererte y nunca han sentido interés por descubrir quién eres realmente.
Que nunca se te olvide el alto precio que pagaste por dejar entrar a personas equivocadas a tu vida. Que ese recuerdo sea suficiente para cuidar mejor tus límites y ser más selectivo con quien permites quedarse.