#ToleranciaCero | El minuto de confianza de @tv_monica sobre el secreto bancario:"El que nada hace, nada teme. Claro, para control de identidad o revisión de mochilas, pero para flexibilizar el secreto bancario ahí, no"
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Las declaraciones de la ministra son de una honestidad brutal: dejan en evidencia que el Gobierno de Kast llegó sin un verdadero plan de seguridad.
Después de 10 años criticando sin piedad a Bachelet, Piñera y Boric por la delincuencia y prometiendo que ellos sí sabían cómo enfrentarla, terminaron improvisando desde el Gobierno.
La propia ministra reconoce que recién intentaron construir una estrategia porque la Comisión de Seguridad del Senado se los pidió.
Con la confianza de la ciudadanía no se juega. La principal expectativa puesta en este Gobierno era recuperar el control de la seguridad.
Cuando un Gobierno que prometió certezas termina admitiendo improvisación, el problema no solo no es comunicacional, sino de conducción.
No solo no sabe lo que es una metáfora, sino que acusa que Chile entendió mal sus compromisos de campaña (igual que el “descontinuar” en los oficios de Hacienda). No lo eligieron por hacer metáforas, sino que por sus compromisos - que siempre lo supo- no iba a poder cumplir.
CARTA ABIERTA AL MINISTRO
Jorge Quiroz. @MinistroQuiroz
Presente:
Sr. Ministro,
Hay frases que nacen para instalarse. La suya —“caja al 1% de lo normal”— tiene esa cualidad: simple, contundente y, lamentablemente, técnicamente equívoca y engañosa. Tomar el 31 de diciembre (US$40 millones) como evidencia de “finanzas rotas” equivale, analíticamente, a diagnosticar la quiebra de una empresa mirando su cuenta corriente el día previo al pago de sus clientes. Impacta, más no lo explica.
Como usted sabe —o debería saber—, la caja fiscal es estacional. No por casualidad, tras emisiones de deuda dentro del marco autorizado para 2026, el saldo sube a US$1.406 millones a fines de enero.
¿Sigue bajo el promedio histórico?
Sí.
¿Es sinónimo de insolvencia?
No.
Es un descalce transitorio de liquidez. Pero “descalce estacional de caja” no rinde como decir “finanzas rotas”.
El origen de ese descalce tampoco es un misterio. Entre agosto y diciembre, los PPM de 11 grandes empresas no mineras caen 31,7%, retirando entre US$1.600 y US$1.800 millones del flujo fiscal. En simple: el Estado no “se quedó sin plata”; dejó de recibir anticipos que se regularizan en la Operación Renta. A ello se suman apreciación cambiaria y menor impuesto adicional. Es un problema de timing, no de despilfarro. Pero el timing no vota; el relato, sí.
Donde sí hay un problema —y curiosamente no aparece en su narrativa— es en la recaudación estructural. En 2025, los ingresos tributarios no mineros crecen apenas 1,5%, pese a un PIB no minero cercano a 3%.
La explicación es conocida: tasas efectivas bajo el 27% legal por uso intensivo (y legal) de pérdidas tributarias, depreciaciones y otros mecanismos. No es evasión; es diseño. Ahí se rompe la elasticidad de la recaudación. Pero es más cómodo hablar de “caja vacía” que de base erosionada.
El contraste macroeconómico desarma la épica. Se recibió un déficit efectivo de 7,7% del PIB en 2021 y se reduce a 2,8%; el déficit cae a un tercio; la deuda se estabiliza en 41,7% del PIB; la inflación baja de 14% a 2,4%; la inversión extranjera directa se mantiene robusta. Cuesta encontrar en estos datos una “quiebra”, salvo que el concepto haya cambiado.
Y llegamos al punto donde la contabilidad se vuelve política: combustibles. Frente a un shock internacional, su decisión fue traspasar íntegramente el alza —≈$370 en gasolina y ≈$580 en diésel—, descartando amortiguadores como el MEPCO. La justificación: “no hay caja”. Curioso, considerando que en 2022, con petróleo sobre US$110/barril y en pleno ajuste fiscal (recorte de gasto de 23%), se destinaron US$2.500 millones para suavizar el impacto en hogares y transporte.
Entonces, ¿qué cambió?
No la aritmética —que muestra un bache transitorio—, sino la preferencia de política. El costo externo se internaliza en familias, pymes y logística. Es una opción legítima. Lo menos defendible es revestirla de inevitabilidad técnica.
Si el faltante proviene de PPM diferidos y se regulariza en abril, la restricción es temporal. El efecto distributivo, en cambio, es inmediato y regresivo: presión inflacionaria en servicios transables, encarecimiento del transporte y deterioro del ingreso disponible. La progresividad quedó atrapada en la misma caja del 31 de diciembre.
Ministro, la política fiscal descansa en cifras y credibilidad. Los números no avalan la tesis de insolvencia. Y la credibilidad se resiente cuando la narrativa se desacopla de la evidencia. Chile tiene desafíos: convergencia del déficit, una recaudación que no captura el ciclo y un sistema de PPM que amplifica la volatilidad de caja. Ese es el debate: rediseño de anticipos, cierre de brechas en tasas efectivas y uso inteligente de estabilizadores.
Elevar un descalce de liquidez a categoría de crisis puede ser útil mediaticamente, pero en economía —a diferencia de la retórica— los diagnósticos importan. Y aquí, el suyo parece menos un error de cálculo que una elección de encuadre.
Atentamente,
RX.
@MisColumnas
Con estos comentarios Kast se ríe de miles de familias que piden fiado en el negocio del barrio o que para apretarse el cinturón simplemente dejan de comer:
“Uno no puede vivir del fiado, cuando en una familia hay un problema económico, lo que hace es reunirlos a todos y decirles estamos en problemas, mi padre en cada en crisis nos reunía, uno no podía ir a estudiar al extranjero y el otro no podía salir de vacaciones”
José Gallina (Kast) votó contra los derechos de las mujeres.y minorías
CONTRA
Ley Divorcio
Píldora día después
Ley Zamudio
Ley Aborto 3 causales
Ley identidad de género
#KastNoDaLaCara