Qué locura lo que se vive en Paraguay, hoy, en la despedida de la selección.
Miles de personas salieron a las calles para acompañar al equipo en su recorrido al estadio. Todos con la camiseta puesta.
Y en el estadio, lleno total y mosaico con el mensaje: LA ALBIRROJA DE TODOS.
Todos unidos. Todos viviendo esta hermosa locura. Así se despide a tu selección en la previa de un Mundial❤️🔥🇵🇾
¡Le devolvieron la alegría a un pueblo que venía sufriendo hace mucho tiempo!
Paraguay se levanta, Paraguay vuelve a creer, vuelve a ilusionarse. Y cuando este país se entusiasma, es capaz de cualquier cosa. ¡Vamos PARAGUAY!
No se si los medios se acuerdan, pero los hinchas "comunes" fuimos sometidos a tener que comprar entradas a través de una app que identifica al comprador... gua'u para tener bien identificados a los violentos...
Es un quilombo comprar una entrada ahora... pero ahí siguen los 300 criminales reventando todo.
Lamentable. No hay caso, hasta que no sean tratados estos como criminales, no importa ya el trapo, esto no va a terminar.
No da más, después preguntan por qué uno no va a la cancha.
Es muy importante distinguir entre evento deportivo y seguridad pública. Lo primero lo tendrá que resolver la APF, según su reglamento de competición; lo otro pertenece al territorio de las leyes. Empezarán a aparecer videos para respaldar un relato u otro. Exige precisiones 1/5
🔴"De forma irresponsable y desubicada nos pretenden hacer responsables de los incidentes"
🔸El vicepresidente de Olimpia y asesor jurídico del club, Julio Jiménez, respondió duramente las acusaciones de su par cerrista, Enrique Bierdermann, que hizo responsable de los incidentes al club franjeado.
🗣️"No tienen la conciencia civil de lo que está pasando con la gente que fue víctima de su propia hinchada", disparó.
#Comunidad1080 📻
@Mauroavs67 Yo vivo fuera del estadio y se lo que pasó, la barra atropelló el control y entraron sin que se les revise, metiendo seguramente cualquier tipo de armas, por eso entraron los cascos azules a norte, la barra al salir rompió todo lo que encontró en su camino, veredas, sigue..
Al salir del clásico, había personas desmayadas, adultos mayores desesperados y gente al borde por la tensión. Esto no es fútbol.
Desde platea vimos cómo hinchas de CP se enfrentaban con la policía y agredían a quienes están para cuidar la seguridad. Una barbarie.
El fútbol es una fiesta, no un campo de violencia.
Esto no puede quedar así.
Investigación y máximo castigo a los responsables.
Unos cuantos microtraficantes arrastraron a este desastre. Hoy fueron los de Cerro, pero los hay en barras de varios clubes. Todos estos problemas siempre arrancan cuando hay temas de territorio, merca y entradas. Y no piensan en sus camisetas, solo en sus mezquinos intereses.
Cristiano Ronaldo cobra US$ 3,2 millones por un solo post en Instagram. Messi cobra US$ 2,6 millones. Hoy #LEGO acaba de firmar contratos individuales con los dos. Y con Mbappé. Y con Vinicius Jr. Los cuatro juntos en un mismo comercial. No lo lograron Nike, ni Adidas, ni Pepsi, lo hizo una empresa de juguetes danesa.
Partnership oficial con #FIFA, 10 sets coleccionables, activaciones globales. Una inversión que probablemente supera lo que muchas empresas latinas destinan a marketing en un siglo entero (juntas).
Dinamarca 🇩🇰 no clasificó al mundial, se quedo afuera en el repechaje pero aun así su marca emblema se apuesta un PBI grande en esta acción. Eso es marketing de alta gama: simplicidad de formato, complejidad invisible de ejecución.
Salí de Venezuela hace 7 años ya, porque me pusieron una pistola en la cabeza a plena luz del día. 19 años tenía. Iba caminando a la universidad.
Me costó entender que eso pasó básicamente porque no había consecuencias para los criminales reales, como suele ser en las dictaduras.
Me fui aterrada y sin ganas de volver. Estaba chica y me costaba separar lo que es el gobierno vs. lo que es la patria.
Afuera lo entendí. Y me dolió muchísimo darme cuenta que amaba mi país más que a nada y que el recelo venía de que nunca quise ser una exiliada. Qué sensación tan fea lo que es el despojo y más cuando ni siquiera has terminado de formar tu identidad.
Por fortuna y bendición, migré a un país que amé profundamente desde el momento en que llegué. Me acogió, me permitió crecer, lo hice mi casa y lo sigo amando. Amo su cultura, sus costumbres y sobre todo a su gente.
Pude crecer, recorrer distintas tierras, sanar y ser feliz en ese proceso. País que visito, país del que me recorro al menos tres ciudades como queriendo entender cómo funciona desde adentro. Me voló la cabeza conocer formas de pensar tan diferentes e interesantes. Ese intercambio constante me recordaba lo que somos en Venezuela y lo que no. Nos empecé a recordar con cariño y con nostalgia.
Ya cuando sané y quise volver de visita, era demasiado tarde.
Para bien o para mal, tengo nacionalidad española y venezolana. La española me permitió moverme libremente por el globo, con la excepción de que si llegaba a pisar venezuela no podía salir.
Podía visitar cualquier país, excepto el mío. Y si lo visitaba, no podía salir, a no ser que tuviera ese pasaporte venezolano que me era imposible de conseguir por distintos motivos claramente relacionados a la dictadura.
Cuento esto como un marco para decir que la intervención de hoy, de este 3 de Enero de 2026, no la celebro a la ligera. Cuando crecí no soñaba con que USA bombardeara a mi país, te lo juro.
Pero tampoco nadie te prepara para lo que es ver a una tanqueta militar aplastando los huesos de estudiantes que solo exigían derechos humanos, poder comprar comida o tener libertad.
Nadie te prepara para estar semanas sin electricidad en un país que es ridículamente rico. Nadie te prepara para lo que es llegar con una emergencia a un hospital y ver cómo se te muere un familiar en los brazos porque no hay insumos. Nadie te prepara para lo que es tener amigos presos en el centro de tortura más grande del continente, y que ese centro de tortura casualmente esté en tu país.
Una dictadura es una dictadura. Y las salidas pacificas son una utopía.
Lo intentamos todo: votar, alzar la voz, pedir ayuda, protestar, irnos, quedarnos y hasta morir por nuestra tierra.
Nada funcionó. Y la represión no solo siguió sino que tomó fuerzas. En algún punto se sintió invencible (en psicología le decimos “Indefensión aprendida”). Por eso estamos tan contentos hoy. No creemos que lo que vengan sean rosas, pero sí nos devuelve algo de esperanzas.
No tienen que venir a preocuparse por nuestro petróleo, sabemos que tenemos las reservas más grandes del planeta. Rusa y China también lo saben bien, porque nos lo han robado en las últimas dos décadas y ahí si no hemos visto a nadie diciendo nada.
Todavía nos queda mucho. Y seré cruda con esto: tampoco somos libres (aún). Pero por primera vez en 26 años está ocurriendo algo histórico en nuestro país.
Si no eres venezolano, déjanos celebrar un poquito esta sensación de alivio y de esperanza que habíamos perdido.
Si eres venezolano y estás en Venezuela, por favor cuídate mucho. Nos necesitamos a todos a salvo.
Si eres venezolano y estás fuera, te entiendo. Te abrazo fuerte y te pido nos eduquemos sobre lo que pasa para explicarlo bien. Hará falta darle visibilidad a esto para que no se tergiverse nuestra historia.
Ya la historia no es solo el pasado, sino lo que está ocurriendo hoy. Y por eso cuento la mía.