La atención pública en oncología TIENE QUE CAMBIAR.
Eso de que controles, nuevos diagnósticos y pacientes que requieren iniciar tratamiento, entren en la misma lista de espera de citas es, por decir lo menos, una locura. Pero locura locura.
Y si, falta personal pero no puede ser q un paciente que necesita empezar quimio tenga exámenes listos y deba esperar 3-4 semanas para que lo vea el oncólogo.
Qué desastre todo.
¿Octubre rosa o bombardeo publicitario rosa?
El cáncer de mama NO ES ROSA y lo malo ni siquiera es el color, es la romantización.
Este octubre seamos mas concientes del pinkwashing o lavado rosa. Pensemos mas en las realidades de los pacientes que viven con la enfermedad
Frase que le acabo de decir a mi abuela resolvedora 100 mil:
- Si la persona que necesita la solución, no se está moviendo... Tú no tienes que resolver nada. -
El síndrome ASIA (Autoimmune/inflammatory Syndrome Induced by Adjuvants, o síndrome de Shoenfeld) asociado a hernioplastia describe un conjunto de manifestaciones sistémicas autoinmunes/inflamatorias que algunos pacientes desarrollan tras la implantación de mallas de polipropileno (PP) para reparación herniaria, presuntamente porque el material actúa como adyuvante inmunológico.
Cuadro clínico
Los síntomas descritos con mayor frecuencia en las cohortes de pacientes con malla de PP incluyen fatiga crónica (hasta 98-100% de los casos), mialgias o debilidad muscular, artralgias/artritis, sequedad ocular y bucal, fiebre, síntomas cognitivos, y con menor frecuencia síntomas neurológicos tipo "stroke-like", síndrome de intestino irritable, exantemas cutáneos, hinchazón local y fibromialgia. En la mayoría de los pacientes los síntomas comienzan poco después de la cirugía: en torno al 61% dentro del primer año, 25% entre 1 y 3 años, y 14% después de 3 años.
Criterios diagnósticos
El diagnóstico se basa en los criterios de Shoenfeld para ASIA, que incluyen criterios mayores (exposición previa a un agente externo/adyuvante, aparición de manifestaciones típicas como mialgia, artralgia/artritis, fatiga crónica, alteraciones del sueño, déficits neurológicos con desmielinización, deterioro cognitivo, fiebre, mejoría significativa tras la retirada del agente inductor, signos histológicos de inflamación en el órgano afectado) y criterios menores (autoanticuerpos o anticuerpos específicos contra el adyuvante, otras manifestaciones clínicas como intestino irritable, asociación con HLA-DRB1 o HLA-DQB1, inicio o exacerbación de una enfermedad autoinmune). No existen marcadores de laboratorio específicos ni patognomónicos; la PCR suele ser normal, y pueden observarse elevaciones de ECA, IL-2 o IgG, hallazgos inespecíficos que obligan a interpretación cautelosa y conllevan riesgo de sobrediagnóstico.
Evidencia y controversia
La evidencia sobre una relación causal directa entre las mallas de PP y el síndrome ASIA sigue siendo motivo de debate. Series de casos de una clínica de autoinmunidad describieron 40 pacientes con implantes de malla (18 de hernia, 22 de suelo pélvico) que cumplían criterios de ASIA, con mejoría parcial de la enfermedad sistémica tras la extracción completa de la malla en algunos casos de reparación herniaria, aunque en otros los síntomas persistieron pese a la "retirada completa", posiblemente por partículas residuales de polipropileno en el tejido. Un cuarto de los pacientes en esa serie presentaba inmunodeficiencia, y en un 45% se documentó una enfermedad autoinmune establecida; el 75% tenía antecedente de enfermedad alérgica.
Sin embargo, una revisión sistemática no demostró un aumento del riesgo de enfermedad sistémica tras la implantación de malla para incontinencia urinaria de esfuerzo (HR ajustado 0.89; IC 95% 0.79-1.01; p=0.07), y un estudio de cohorte retrospectivo nacional holandés reciente, que comparó más de 19,000 pacientes con reparación herniaria (con malla) frente a controles de colecistectomía (sin malla), no encontró diferencia estadísticamente significativa en la incidencia de nuevas enfermedades autoinmunes entre grupos (1.1% frente a 1.5%; p=0.520), concluyendo que las mallas no aumentan el riesgo a mediano plazo de desarrollar enfermedad autoinmune. Estudios de inmunoperfil sanguíneo periférico en pacientes con malla también han cuestionado el mecanismo propuesto.
En síntesis, el síndrome ASIA post-hernioplastia es una entidad clínica descrita y reconocida, pero su relación causal con las mallas de polipropileno no está establecida de forma concluyente en la literatura, y la calidad de la evidencia disponible es considerada baja.
Los rescatistas internacionales llegan con equipos digitales de detección de movimiento, de calor, y en general, equipamiento y perros de búsqueda.
Nada de eso tenemos aquí.
¿Que hicieron con el dinero?
🤔¿Conoces la clasificación de la World Union of Wound Healing Societies (WUWHS) para las heridas dehiscentes? El Dr. Daniel Chaverri nos lo cuenta.
✅️4 grados fáciles:
Grado 1: Superficial (epidermis/dermis).
Grado 2: Subcutáneo.
Grado 3: Fascia/músculo.
Grado 4: Expone órganos/vísceras/hueso/implantes.
💥Diferencia: ¿Infectada o no?
Esencial para un correcto abordaje de esta complicación de las heridas quirúrgicas.
#dehiscencia #heridaquirúrgica #heridas #cuidadodeheridas
🧵 ¿Manejando perforaciones, fugas o fístulas GI? 🚨
La ASGE ha publicado una excelente guía sobre dispositivos de cierre endoscópico. Un documento muy útil porque ordena el arsenal disponible y, sobre todo, ayuda a entender qué herramienta encaja mejor en cada escenario.
Aquí resumimos sus claves: 👇
Vivan su feminidad con descaro y amplitud.
Cuestionen, ocupen espacios, hagan ruido, expresen opiniones, defiendan sus ideales y alcen cabeza; pq una mujer sobrada y arrogante es un hombre promedio
Recuerden siempre q ninguna mujer sumisa ha hecho historia,existimos pq resistimos
Hoy domingo quiero hacer una reflexión dirigida a todas las mujeres, para que podamos reconocer esas formas de violencia que muchas veces pasan desapercibidas porque están disfrazadas de discurso “serio”, académico o incluso técnico.
Existe una misoginia que no grita, que no es evidente, pero que se reviste de objetividad, de cifras o de lenguaje especializado. Es una forma de sexismo que utiliza terminología técnica, datos sesgados o una supuesta neutralidad científica para justificar, de manera sutil, la subordinación o inferioridad de las mujeres.
Estas son algunas de las maneras más comunes en que se manifiesta:
1. Pseudo-objetividad y sesgo en los datos
A veces se naturaliza la desigualdad recurriendo a argumentos biológicos o evolutivos, presentando roles de género impuestos socialmente como si fueran verdades inmutables de la naturaleza humana.
También aparece el androcentrismo en la investigación: cuando el modelo masculino se asume como la norma universal, lo que termina omitiendo, minimizando o patologizando las experiencias, necesidades y realidades de las mujeres.
2. Prácticas de silenciamiento y deslegitimación
Se expresa en formas como el mansplaining o el desprecio intelectual, cuando se minimizan las contribuciones profesionales de las mujeres y se les encasilla en roles organizativos o de apoyo, en lugar de reconocer sus aportes científicos o técnicos.
También aparece el gaslighting académico y la vigilancia del tono: cuando en lugar de debatir los argumentos, se cuestiona la forma en que una mujer habla, su emocionalidad o su estilo, buscando restar validez a su pensamiento.
Finalmente, está la invisibilización lingüística: el uso sistemático del masculino como estándar o el trato informal hacia mujeres con altas credenciales (por ejemplo, llamarlas por su nombre mientras a sus pares hombres se les nombra por su título), marcando sutilmente jerarquías de poder.
Nombrar estas violencias es el primer paso para no normalizarlas. Porque no todo lo que suena técnico es neutral, ni todo lo que parece académico es justo.
Por favor no lo olviden 🙏🏼🌟🖤🌟🙏🏼
Acabo de llegar a la casa y lo único que me recibe al abrir la puerta es mi hermoso gato Thor, bello, noble, cariñoso❤️. Espero que la loca de los gatos la atrapen pronto. Sepan que los que maltratan animales son psicopatas y sus próximas víctimas son humanos.
Alejarse de personas que te han maltratado no es rencor, es una medida de protección. Cuando alguien ha sido fuente repetida de humillaciones, manipulación, desprecio o violencia, tu sistema emocional aprende a asociar a esa persona con amenaza.