@mazen00711 Every time you are defeated it is the result of a conspiracy. It's never your fault. For once, look at the mirror before accusing everyone else.
@Real_Ames The Governor of Oregon has just signed legislation declaring blacks too stupid to learn reading, writing and Arithmetic. The KKK could not have done better.
France has just scored a second goal against Morocco. Can't wait to start reading the conspiracy theories the Muslim world will start to concoct to explain that all Muslim countries (except France) are out.
Victor Davis Hanson: Modern-Day French Revolution Takes Hold of the Democrat Party
A group of radicals called Jacobins hijacked the French Revolution and decided that they were going to go far, far to the left, going out and attacking private property.
The Democratic Socialists, their takeover is similar to the Jacobin takeover.
“ We're all going to go by our incidental affiliations as a large group of victims with complaints against the white male victimizer class.”
Full episode: https://t.co/98Q68mBpLS
@VDHanson
@danilerer Wonderful article. Here, in the US, Messi did more for soccer than any other player, including Pele. I was thrilled going to our megastores and seeing the # 10 blue and white shirts flying off the shelves.
Messi: El último genio de un fútbol que ya no existe
Por Dani Lerer
Durante años, Argentina se dedicó a juzgar a Lionel Messi. Le pedimos que fuera Maradona, que gritara más, que mostrara otra personalidad y que cargara sobre sus hombros las frustraciones de un país entero. Nunca entendimos que estábamos viendo algo mucho más excepcional: el final de una era.
Messi es el último gran genio nacido en un fútbol que todavía pertenecía a la cancha y no a los algoritmos. El último ídolo que se construyó a través del talento y la constancia, antes de que las redes sociales convirtieran cada partido en un juicio permanente y cada gesto en una batalla cultural.
Debutó cuando Twitter todavía no dominaba nuestras vidas, cuando Instagram ni siquiera existía y cuando un mal partido no se transformaba instantáneamente en millones de memes. Creció en una época en la que las leyendas todavía tenían tiempo para equivocarse.
Hoy, las nuevas estrellas viven bajo una presión distinta. Son futbolistas, pero también marcas, influencers y productores de contenido. Cada palabra es analizada, cada reacción se convierte en tendencia y cada derrota es amplificada por una maquinaria digital que no conoce la paciencia.
Messi atravesó esa transformación sin cambiar su esencia. Mientras el fútbol se volvía cada vez más ruidoso, él siguió siendo el mismo. Nunca necesitó escándalos, frases grandilocuentes ni personajes construidos. Se limitó a hacer algo que parece simple, pero que se volvió extraordinario: jugar al fútbol.
Y quizás por eso muchos tardaron tanto en comprenderlo.
Porque Argentina siempre tuvo una fascinación por los héroes imperfectos, por las personalidades explosivas, por las historias épicas llenas de excesos. Messi era otra cosa. Su liderazgo era silencioso. Su respuesta a las críticas nunca fue una conferencia de prensa. Siempre fue una asistencia, un gol o una nueva copa.
Durante años le exigimos que fuera alguien distinto. El tiempo terminó haciendo lo suyo. No fue Messi quien cambió para satisfacer a los argentinos. Fuimos los argentinos quienes, finalmente, aprendimos a entender a Messi.
Y quizás ahí resida su grandeza más profunda.
Porque cuando se retire no solamente se irá el mejor futbolista de todos los tiempos. También se retirará el último gran ídolo de una época en la que las leyendas todavía se construían con paciencia, lejos del vértigo permanente y de la dictadura del instante.
Después de Messi vendrán otros cracks. Habrá jugadores más virales, más mediáticos y más comerciales.
Pero tal vez nunca volvamos a ver a alguien que, durante más de veinte años, haya dejado que hablara únicamente la pelota.
Porque Lionel Messi no es solamente un fenómeno irrepetible.
Es el último genio de un fútbol que ya no existe.
@Luisenr91059242 Just like the Egyptians, mayor Mamdani comes from a culture that places the blame for its failures on conspiracies. It's always someone else's fault. Reading the Egyptian media on the soccer match would be hilarious if it weren't so sad.