Mi mamá me enseñó a no preguntarle a las personas cosas personales. Si tú me quieres contar algo, con todo el amor del mundo te escucho y te aconsejo. Pero del resto, jamás voy a preguntar nada. Se llama prudencia.
Mis padres no criaron a ninguna tibia, yo pago, yo resuelvo, lo hago cansada, lo hago con miedo, con el corazón roto, enferma, con dudas. Pero lo hago y lo seguiré haciendo ❤️🩹
Mi imperio romano soy yo, luchando en silencio para no rendirme, recordándome cada día que puedo con esto, que he superado cosas antes y que, aunque ahora no lo parezca, todo va a estar bien.