Y justo después de debutar en la última Copa del Mundo de su carrera, Neymar Júnior NO pudo contener las lágrimas. Muchos creen que ha sido fácil, pero fueron casi 3 años de lesiones, de burlas, de críticas, de dudas y de señalamientos. Son lágrimas de plenitud por volver a representar a su país. Son lágrimas de alegría por regresar al torneo más grande que existe cuando nadie creía en él. Son lágrimas de felicidad por estar viviendo lo que soñaba. Y son lágrimas de emoción por saber que tiene una última oportunidad para conseguir la gloria eterna con la Selección de Brasil.
Lo lograste, ídolo.
GRACIAS POR NUNCA RENDIRTE, NEY.
Esto es hermoso. Termina el anuncio de la lista de Brasil y Neymar busca entre todos los invitados a Rafael, el fisioterapeuta con el que trabajó sus lesiones y se preparó para el Mundial.
El abrazo que se dan, mientras LLORAN JUNTOS…
Momentazo. 💔🇧🇷