Dios, te pido que el llanto de cada niño, mujer y hombre que se encuentran bajo los escombros puedan ser escuchados, y sean puestos a salvo bajo los brazos de sus familiares. Amén
Normalicen tener una vida pequeña.
Una casa que puedas cuidar. Pocas personas, pero las correctas. Un trabajo que no te robe la vida.
Nos vendieron el sueño de tenerlo todo.
Nadie nos habló del privilegio de que todo lo importante todavía te quepa en los brazos.
Creo que uno de nuestros problemas en este mundo es la pérdida del romanticismo. El romanticismo de la naturaleza, de la belleza, de la maravilla, de la poesía, de escribir cartas impregnadas de las delicadas complejidades del corazón.