Hay personas que lograron superar sus peores momentos gracias a un perro que insistía en salir a pasear o a un gato que nunca dejó de acostarse a su lado. No son mascotas, son familia, y no pienso discutirlo.
son las 4 de la tarde, domingo, acostados con nuestro hijo en medio y la michi al costadito y puedo decir que mi felicidad y tranquilidad siempre es y va a ser aca ❤️