Querida hija Daniela
Hoy quiero hablarte de algo muy importante que me hace sentir muy orgullosa de vivir en Panamá. Como ya sabes, en nuestro país conviven personas de diferentes religiones, creencias y culturas, y eso es algo maravilloso.
En Panamá, podemos tomar un café con amigos, vecinos y compañeros de trabajo, sin miedo a ser juzgados por nuestra fe o falta de ella. Es un país en el que cristianos, judíos, musulmanes, ateos y personas de otras creencias pueden vivir juntos en armonía, respetándonos los unos a los otros.
Sé que hay muchas cosas que mejorar en nuestro país, y que tanto tú como yo no somos perfectas. Pero me gusta pensar que estamos contribuyendo, cada día, a hacer de Panamá un lugar mejor.
Recuerda, hija mía, que no importa en qué punto de tu vida te encuentres, siempre tendrás la oportunidad de vivir en un lugar donde la diversidad es celebrada y respetada. Siempre podrás tomar un café con amigos, sin importar sus creencias.
Hagamos que el mundo se entere de las cosas buenas que pasan en nuestro país. Hagamos que Panamá sea un ejemplo de convivencia y respeto.
Para muestra de ello tengo dos grandes amigos de diferentes culturas, que conviven como hermanos y se han convertido en un ejemplo para mí y familia. Me siento orgullosa de llamarlos amigos @ItaiBardov@BouchraBB
Te amo mucho,
Tu Mami
#PanamáEnPositivo