Poner toda nuestra atención en los problemas nos hace perder de vista las oportunidades. Cambiar la mirada no es negar la realidad, sino empezar a preguntarnos qué podemos hacer para transformarla.
Mi esposo: Amo los ojos de nuestra hija.
Yo: Por qué vida?
Mi esposo: Porque tiene tus ojos y me recuerda siempre a ti, tú no sabes cuánto ore pidiéndole a Dios que ella se pareciera a ti, y Él me cumplió. 🥹🤍
Cuando entendí que mi cuerpo es la herramienta con la que voy a vivir mi vida y que mi energía afecta TODO, empecé a ver los hábitos como algo más profundo.