Traigo el corazón apachurrado. Él es el señor Celedonio, tiene 63 años y es taxista, tiene cáncer, no cuenta con servicio medico y su patrón amenaza con correrlo. Cómo se puede ver en la foto, tiene muchas lesiones en las manos, dice que ya no aguanta el dolor. (+)
Hoy entreviste un muchacho de 25 años para un puesto de vendedor. Le dije que mis mejores vendedores están siempre disponibles 24/7 y cuando le dije eso la cara le cambió. Trato de disimular pero no pudo ocultar su reacción de que “están locos estos majes si creen que voy a trabajar todo el tiempo”.
No me deja de sorprender que esperan de la vida las nuevas generaciones. Tiene un serio problema porque están mal si creen que sin trabajar duro pueden alcanzar sus metas. O será que no tienen metas?