Es increíble la cantidad de puertas que se le abren a alguien solo por ir bien arreglado, oler rico y ser amable. En el mundo laboral, la educación y la presencia valen más de lo que nos gusta admitir.
Me parece divino que haya hombres y gente en general regalando flores y cosas. Dejen de ser tan amargados. Vivan las demostraciones de amor y cariño en todas sus formas