Tu visita al nuevo CIFCO (si te alcanza para ir) durará 2-3 horas al año.
El calor dura 6 meses
La escasez de agua todo el año
Las inundaciones otros 6 meses.
La pérdida de especies, toda la vida.
Unos cracks para negociar, los salvadoreños.
Maje, has pasado casi 22 días de mayo a mínimo 33 grados, y así no querés apoyar a salvar el bosque El Espino, podemos vivir sin CIFCO, pero no sin árboles.
Ah! Y eso no te hace "gorgojo", te hace pensante.
Llevo años con el "leído" y la última conexión desactivados. Acabo de leer un post de una chica que dice que ella los tiene activados por si en algún momento es necesario que su familia sepa si leyó el mensaje o cuándo fue la última vez que se conectó.
Excelente que se modernicen los mercados, pero endeudar a los salvadoreños con $170 millones para hacer únicamente DOS es, a todas luces, una locura, irresponsabilidad y un robo. Es decir, c/u sale a 85 millones ¿Les parece normal? Los mercados prácticamente son galerones.
En comparación, se estima que construcción hospital de Nejapa, incluyendo equipo médico, anda rondando los $60 millones (y eso que según reportaje de Voz Publica es una obra con sobrecosto)
Sin duda alguien se va a llenar los bolsillos de a galán.
Fácil vino, fácil se fue:
Lacteos El Salvador.
Hasta borraron las publicaciones del Facebook y del Tik Tok. Y, por supuesto, ya no salen los productos en el Selectos.
⚕️ Telemedicina en El Salvador: un parche caro que debilita aún más la atención primaria.
Por Reyzope
13/11/2025
Hoy, el gobierno inconstitucional de #Bukele, lanza con bombo y platillo un nuevo sistema: "Telemedicina". Lo presentan como un salto hacia la modernización, como si las videollamadas pudieran resolver lo que años de abandono público no han podido. Pero detrás del discurso se esconde algo más profundo: la privatización acelerada de la salud, financiada con el préstamo de setenta y siete millones de dólares otorgado por la CAF.
Ese dinero no está reforzando la red pública, ni reabriendo unidades de salud que se han ido quedando sin médicos, insumos y personal de apoyo. Tampoco reviven los ECOS. En lugar de eso, está creando un sistema privado incrustado dentro del Estado: contratación de personal por medio de terceros, distribución de medicamentos bajo manos privadas y análisis clínicos tercerizados. Se desmantela lo público mientras se fortalece un negocio.
La atención primaria, que siempre ha sido la base de un sistema de salud sólido, fue dejada a la deriva. En muchas comunidades ya no hay médicos permanentes, las unidades funcionan a medias y los insumos esenciales son cada vez más escasos. En ese vacío entra la Telemedicina, no como apoyo, sino como sustitución. Es decir, como una salida fácil para el Estado, pero costosa para la gente.
La lógica es simple: si no hay médicos en los territorios, que la gente se conecte por pantalla. Pero cualquiera que haya vivido la realidad salvadoreña sabe que eso no es atención médica. Una videollamada no toma la presión, no detecta una infección respiratoria escuchando el pecho, no identifica un abdomen inflamado palpándolo, no mira signos vitales con termómetro o estetoscopio. Una cámara no reemplaza el juicio clínico construido en el contacto directo.
La Telemedicina puede ser útil, sí, pero solo como complemento: para dar seguimiento a pacientes crónicos, aclarar dudas, revisar exámenes previos. Jamás puede ser la base del sistema. Sustituir la consulta presencial por consultas remotas es retroceder, especialmente en un país donde gran parte de la población no tiene acceso estable a internet, datos móviles o dispositivos adecuados.
Este nuevo modelo no busca fortalecer al sistema público; busca convertir la salud en un servicio administrado por empresas. El Estado queda como pagador, no como garante. Y la población queda atrapada entre la precariedad de lo público y la lógica comercial de lo privado.
El problema no es la Telemedicina en sí misma. El problema es que la están usando para justificar el abandono de la atención primaria. Es como poner una pantalla de alta definición frente a un hospital que se está cayendo: se ve moderno, pero no cura a nadie.
Mientras no haya médicos en territorio, mientras no se invierta en infraestructura, mientras las unidades de salud sigan debilitándose, ningún sistema virtual tendrá la capacidad de resolver los problemas reales. La salud necesita presencia, sensibilidad, diagnóstico físico, seguimiento continuo. No basta con ver a la gente a través de una pantalla; hay que verla en persona, sentir los signos clínicos y comprender el entorno en el que vive.
El país no necesitaba un proyecto de Telemedicina montado sobre un préstamo millonario. Necesitaba reforzar lo que ya existe, reconstruir lo que se ha deteriorado y asegurar que la atención sea un derecho, no un servicio intermediado por empresas privadas.
La tecnología puede ayudar, pero nunca puede reemplazar la presencia humana. Y eso, hoy, parece haberse olvidado deliberadamente.
Los trolls del gobierno y sus fanáticos pasan repitiendo que la figura de Claudia Ortiz no les preocupa, pero eso dicen nomas con las palabras, la realidad la demuestran con sus actos. Le tienen miedo al movimiento político que de su voz puede surgir…
Y les explicaré por qué:
Yo sé que es difícil que los fanáticos de este gobierno entiendan cómo funcionan las reglas de una institución, pero las normas de la AL mandan que en la intervención de TODOS los diputados, las cámaras deben presentar al diputado que hable (y su intervención completa) porque ese contenido lo necesitan los votantes para saber qué propone o hace su representante.
Al no permitirnos ver la intervención del diputado por el que votamos, se nos vulneran nuestros derechos como ciudadanía, no solo los de la diputada, que tiene la misma potestad y derechos que los otros 59, según la ley.
La orden de Ernesto Castro de no transmitir las intervenciones de Claudia responde a pretender que no quede constancia en video de sus propuestas, pensando en las elecciones, porque saben que si alguien puede quitarles poder desde la oposición, es ella. No ARENA ni el FMLN, es ella y lo que representa.
No quieren que se vea cómo propone cosas buenas para el país mientras los cyanes votan “NO”.
No quieren que los clips donde los deja en evidencia se viralicen.
No quieren que El Salvador escuche propiamente su voz, sus ideas o cuando desmiente sus mentiras.
A usted puede agradarle o no Claudia, pero si usted es una persona objetiva usted sabe que debería ser tratada como los demás 59 diputados.
Si realmente Claudia les tuviera sin cuidado, no harían todo esto. La tratarían como manda el reglamento interno de la AL, porque si de verdad les tuviera sin cuidado lo que haga políticamente, simplemente la dejarían hablar como a los demás diputados.
Al hacer esto demuestran que SÍ les preocupa lo que su imagen pueda representar, demuestra miedo y debilidad.
Saben bien que su puesto está pendiendo de un hilo, el pueblo no los quiere, ni los mismos cyanes, ellos votan por ustedes porque a eso les manda Nayib, no porque realmente les tengan aprecio o porque los consideren capaces.
Son escoria, escoria de la escoria de todas las asambleas pasadas. Y son lo que debería ser el uso correcto de la palabra MARICA, son cobardes acomplejados y cagados del miedo a perder el estilo de vida que les ha brindado ser diputados de la república.
“Tímido”:
Porque una Chinarda eligió al alumno tímido y sin amigos para sacar un papel, si salía en blanco, toda la clase tendría hora libre, el truco, todos los papeles estaban en blanco para darle confianza y fuerza