No es lo mismo estar solo que sentirse solo. A mí a veces me gusta estarlo y hasta lo necesito, ese espacio y tiempo para mí. ¿Pero sentirme sola? Esa sensación de ser insignificante, de no importarle a nadie, de estar rodeada de gente y darme cuenta que nadie me ve, me asfixia.
Solo quiero convertirme en una mujer tranquila ante cualquier situación. Esa es mi mayor meta, la serenidad. Estoy cansada de la irritación, el enojo, la tristeza, la rabia y todo lo demás.