@CarveDeportiva Obvio que no era el hijo
No tiene técnica
Si ida y vuelta, marca, es ofensivo
Un buen valor que tiene que sirve a pegarle a la pelota y levantar centros
@PatdeloSantos Yo no entiendo
Se lesionó el 10 que tenemos, en mejor zurdo que tenemos en un plantel con solo un volante zurdo, y todos piden derechos y delanteros para sustituirlo. Cada vez entiendo menos
@isaacrrr7@isaacrrrr7 Que? He denunciado gente con posteos claramente censurables ( antisemitas, mentirosos, nazis) y siempre la misma respuesta no hemos encontrado nada ofensivo en estos post.
@BartoloOpina Estimado, no hay técnico que haga maravillas sino tenes buscar desnivelantes, lo máximo es hacer un equipo competitivo
Pones a Guardiola con Uruguay y va a ser lo mismo
No por idiosincrasia, es por falta de materia prima
No, no hay genocidio en Gaza.
DESMONTANDO EL MITO DEL “GENOCIDIO” EN GAZA
En los últimos dos años, la narrativa internacional sobre la guerra en Gaza ha estado atravesada por una acusación tan extrema como falsa: que Israel estaría llevando adelante un genocidio. El término no es menor. La Convención de la ONU define genocidio como los actos perpetrados “con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal”. Es decir: requiere intención de exterminio. Y eso, lisa y llanamente, no existe en el caso de Israel.
Las indeseables y dolorosas bajas civiles dentro de una guerra no entran en esa definición. Israel nunca declaró, ni ejecutó, una campaña de aniquilación contra los palestinos. Por el contrario: todas sus guerras fueron defensivas, iniciadas como respuesta a ataques masivos contra su población.
Los hechos hablan por sí solos:
- El ratio de bajas civiles es el menor en la historia de las guerras urbanas modernas.
- La población palestina crece sostenidamente. No hay disminución demográfica; hay aumento. ¿Desde cuándo un genocidio multiplica a quienes supuestamente busca eliminar?
- Se avisa a los civiles antes de atacar y se crean corredores seguros. Ningún ejército en el mundo tira panfletos, mensajes de texto y llamadas para que la población evacúe zonas de combate. Israel sí.
- Hamás intenta impedir que los civiles dejen las zonas de combate para usarlos como escudos humanos.
- El volumen de ayuda humanitaria es mayor al de años previos y es mayor que lo exigido por la ley internacional para estos casos. Si hay escasez es porque Hamas roba y distribuye a su antojo y por la inutilidad de la ONU.
- Las víctimas son en su mayoría terroristas y muertes naturales. El Ministerio de Salud de Gaza, controlado por Hamás, contabiliza todo como “civil”, manipulando cifras y borrando la diferencia entre terroristas y población civil.
- Los medios debieron pedir disculpas por las falsas denuncias de hambruna, usando imágenes de niños con enfermedades preexistentes para sus informes.
- Hamás y los medios informan sobre niños asesinados que tras las investigaciones israelíes aparecen con vida
- La acusación de genocidio no resiste un mínimo escrutinio académico real, no parcial. Estudios recientes, como el conducido por Danny Orbach, Yagil Henkin, Jonathan Boxman y Jonathan Braverman, desmontan con datos verificables los mitos de la “hambruna planificada” y de los supuestos ataques sistemáticos contra civiles. Lejos de planear la destrucción de un pueblo, Israel adoptó medidas inéditas para reducir las bajas no combatientes, muchas veces a costa de su propia ventaja militar.
La realidad es que el genocidio es lo que Hamás quiere hacer y no puede, y lo que Israel podría hacer y no quiere. Porque si Israel tuviera la intención de borrar a Gaza del mapa, no estaríamos discutiendo cifras infladas: Gaza ya no existiría.
La palabra genocidio tiene un peso moral e histórico innegable. Usarla como eslogan vacío contra Israel no solo es una falacia: es una banalización que ofende la memoria de las verdaderas víctimas de genocidios reales.
No se trata de negar el sufrimiento de los civiles palestinos, que es real, ni de ocultar errores o crímenes individuales que deben ser investigados. Se trata de decir la verdad frente a una campaña global de demonización. Y la verdad es clara: en Gaza no hay genocidio. Lo que sí hay es una organización terrorista que comenzó esta guerra con un intento de exterminio el 7 de octubre de 2023.
Estamos viviendo una época donde se prefiere el odio a la verdad
El odio es rápido, simple y adictivo. No exige pensar, no pide pruebas, no incomoda al propio bando. La verdad, en cambio, suele ser lenta, incómoda y muchas veces deja mal parado a quien la cuenta… incluso cuando tiene razón.
Hoy el odio ordena el mundo en buenos y malos con un solo tuit. La verdad lo vuelve complejo, lleno de grises, y eso no garpa en un ecosistema diseñado para la indignación permanente.
Además, el odio da pertenencia. Te mete en una tribu, te regala aplausos inmediatos, likes, retuits. La verdad suele dejarte solo, explicando de más, justificando lo obvio, bancando silencios.
Y hay algo todavía más inquietante:
muchos ya no odian porque creen una mentira, odian porque el odio les resulta útil. Para sentirse moralmente superiores, para tapar frustraciones, para hacer política barata o directamente para ganar plata.
Decir la verdad hoy no te convierte en héroe.
Te convierte en sospechoso.
Y aun así… es lo único que vale la pena seguir haciendo.
Hipocresía en su máxima expresión:
El canal Iran International contactó a la activista sueca Greta Thunberg para pedirle una explicación sobre su silencio respecto a la masacre de iraníes.
Thunberg se negó a hablar ni a comentar al respecto.
¿Defensora de Derechos humanos? Solo si se adapta a su narrativa..
En el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto. recuerdo a mis abuelos Iosef y Rivka y a mis tíos y primos asesinados en Auschwitz No más Antisemitismo. No más explicaciones "de contexto" para relativizar el odio a los judios.
#NosotrosRecordamos#WeRemember.
Comparto video de respuesta a una murga.
Ellos creen y proclaman que :
1) Israel o sea el país de los judíos, bombardea escuelas, hospitales, cruz roja, fusila periodistas y hasta te encierra y te convierte en jabón.
2) Prefieren adoptar el relato de los terroristas que realizan masacres y atentados por el mundo.
3) Cuestionan en su show y declaraciones posteriores la forma de defenderse del único Estado judío del mundo entre los 193 de ONU. Solamente cuestionan al judío de los estados. Solamente les importa Gaza.
4) Les parece que desde un territorio del tamaño de Tacuarembó (20 mil km cuadrados) se actúa mal ante un mundo arabe-islámico del tamaño de las tres Américas desde Canadá hasta Tierra del Fuego (35 millones de km cuadrados).
5) No les interesa que entre los casi 60 paises de mayoria islámica no haya democracias ni derechos de mujeres, menores, prensa, LGTB, etc. Tampoco le escriben a las masacres en Sudán, Nigeria ni Irán, etc. Nada más que los relatos sobre Gaza los emociona o conmociona.
7) Si bien el 95% de los judíos se considera sionista (o sea ser antisionista es ser antijudío) no se autoperciben antisemitas.
8) Les importa todo menos lo que sufren los 20 mil uruguayos que viven expuestos en Israel a bombarderos desde Gaza, Hezbola, Irán o Yemen. Ni una estrofita solidarizandose desde el 7/10.
8) Deberán explicar a las nuevas generaciones que quiere decir el "chiste" sobre el jabón y tal vez ahí reparen que solamente un pueblo sufrió esa barbarie. Justamente el pueblo al que ellos acusan y comparan con los nazis.
9) 15 millones de judíos, en un mundo con 2 mil millones de musulmanes, son el problema según se desprende del interés de denuncia que tiene esa murga.
Hacerlos pensar, estudiar o razonar para ellos es censura y hasta se quejan si pierden un sponsor.
Viven en un mundo en el que se creen impunes para atacar, insultar, difamar, defender terroristas y atacar a quienes se defiendan.
Se creen dueños de la verdad.
Durante 2000 años hubo momentos más dificiles y todos nuestros enemigos terminaron derrotados.
Espero acepten la libertad de expresión de quienes los criticamos.
AM ISRAEL JAI.