Escuchar música que amabas a los 15 años es una forma de autocuidado. No es nostalgia. Es reconexión. El cerebro recuerda cómo se sentía ser tú en ese momento. Y a veces, para avanzar, necesitas recordar quién fuiste cuando soñabas sin límites.
leo en un libro que simone weil le escribe a su amigo que estaba en otro continente: «amemos esta distancia, pues los que no se aman no pueden ser separados»