Yo siempre voy a estar bien, aunque no pueda dormir, aunque me duela la cabeza y no tenga apetito, aunque sobrepiense las cosas yo siempre voy a estar bien
Nunca te obligues a permanecer en un lugar que está destruyendo tu paz. A veces, alejarse no es rendirse ni ser cobarde; es tener el valor de elegirte, protegerte y reconocer que no todo lo que duele merece que te quedes luchando por ello.
no todo el mundo lo va a entender, pero vos sabés que estás en una etapa diferente. Ya no se trata solo de metas, sino de paz, enfoque, disciplina y de una conexión, de una versión tuya que estás construyendo en silencio.
Retírate de la misma forma en que llegaste: alegre, genuina, con buenas intenciones y en paz. Seguramente fuiste el golpe de suerte que jamás volverán a tener.
Te quiero, pero ya no voy a insistir. Voy a hacer mi vida, dejar que tú hagas la tuya y si el universo decide volver a cruzarnos, que así sea. Estoy demasiado cansada, por dentro y por fuera, y ya no puedo seguir luchando.
me da pánico la fragilidad de los lazos humanos. Un malentendido, un orgullo herido, un mensaje sin responder. Y algo que tomó años construir se desmorona en un segundo.