cada vez que alguien reniega del detalle de regalar flores porque "duran poco" me entra una lástima. La vida es efímera, acéptalo y disfruta de eso también
la obsesión por "dejar ir" y "soltar" nos está volviendo incapaces de sostener nada. Ni el dolor, ni un compromiso, ni una mala racha. Hay cosas que no se sueltan, se atraviesan. Y huir de todo lo que pesa solo te deja vacío.