Las elecciones de hoy en Colombia son una de las más importantes que ha habido en América Latina los últimos años. Por ello, propongo las siguientes claves para entenderlas:
1. El voto mayoritario no es ideológico en América Latina: Si gana Abelardo de la Espriella, el ultraderechista de estilo trumpista que compite hoy, saldrán los Laje y demás activistas del fascismo digital a proclamar que sus ideas siguen ganando en la región (sic). Pero quienes hemos trabajado en múltiples escenarios electorales y, además nos dedicamos a la investigación académica del tema electoral, sabemos que eso es falso. Lo he dicho muchas veces por aquí: el ciudadano medio no vota ideológicamente. Vota según emociones y su metro cuadrado. Tanto si gana el ultra de la Espriella como el progresista Cepeda no será porque, en el primer caso, los colombianos se hicieron fascistas, ni en el segundo porque ahora son de izquierda. Quien gane será porque pudo instalar mejor sus preguntas en la conversación cotidiana y por lo que marque el actual clima de sentimientos en el país. Y esto es tan así que luego de una primera vuelta donde Cepeda hizo una pésima campaña que lo mantuvo ausente de la conversación digital, ahora que en segunda se enfocó plenamente en ese terreno hay voces que hablan, con números a mano, de que si hubiese hecho eso desde la primera vuelta habría ganado cómodo desde el principio. Opinión que tiendo a compartir, si bien quiero esperar los resultados de hoy.
2. Elecciones intervenidas: Estas elecciones colombianas, como todas en la región desde que Trump es presidente, no fueron limpias. El progresismo colombiano ha tenido que competir no contra el ultra de la Espriella, sino contra toda la maquinaria de difamación y manipulación algorítmica con sede en Miami. Y que es desde donde hoy se manipulan procesos electorales en toda la región para imponer candidatos de derecha y ultraderecha favorables a los intereses geopolíticos del actual inquilino de la Casa Blanca (no a los intereses de EE.UU como tal sino del trumpismo). En ese contexto, estamos ante la confirmación de una clara ruptura democrática a nivel regional. Cuando desde el Norte, aprovechando el poder que tienen con respecto a nuestros países, se imponen candidatos bajo amenaza. Saltándose todo principio mínimo de respeto a la soberanía y la misma democracia.
3. La izquierda es tan "mala" que hay atacarla mintiendo para poder derrotarla: En este tiempo de idiotización masiva, donde las ideas de ultraderecha crecen al amparo de la normalización del embrutecimiento y sustitución de ciudadano politizado por el consumidor de contenidos digitales, las ultraderechas, esa forma política basada en el miedo y odio, ya es una normalidad. No obstante, son realmente débiles los actores de esta expresión. Por ello todos los gobiernos hoy bajo ese signo político en nuestra son un desastre total: de Argentina a Ecuador pasando por Chile. Pero siguen siendo atractivos porque logran explicar sus marcos discursivos dentro del paradigma de redes sociales (entre otros factores más estructurales). Lo que hace que estén siempre en el feed. Ahora bien, las izquierdas, a pesar de toda esta manipulación y embrutecimiento programado, siguen vigentes. Como mínimo sacando el 40% en los peores escenarios (como lo fue Chile el año pasado). Porque siguen representando a un sujeto popular concreto y unas aspiraciones de vivir mejor que ningún canto de sirena ideológico con empuje digital harán desparecer.
4. El mito de los "dos extremos": Que a estas alturas todavía haya gente hablando de dos extremos es solo muestra de pereza intelectual. Porque mientras un lado propone "destripar" adversarios y celebra que se persiga y deporte gente por ser progresista, y el otro lado hable de derechos humanos y diálogos con todos los sectores, no es posible hablar de dos extremos. Extremo hoy solo hay uno y es la ultraderecha. Tanto por lo antes dicho como porque es el único sector ideológico extremista que recibe apoyos de poderes fácticos y, por tanto, tiene recepción mediática. Y así, puede llegar al poder como ya pasa. Ninguna izquierda radical es hoy electoralmente viable. En ningún país latinoamericano.
Entre 2021 y 2022 hubo siete elecciones en América Latina de las cuales el progresismo ganó seis. Entre ellas Colombia donde nunca en su historia había gobernado la izquierda. En ese momento advertí por aquí que no podíamos hablar de una ola progresista. Incluso se lo dije en privado a uno de los presidentes que resultó electo en aquellas votaciones. No se podía hablar de una ola progresista porque esos candidatos no estaban ganando por ser de izquierda/progresista, sino porque estaban representando lo nuevo o distinto frente a gobiernos, en ese entonces, mayoritariamente conservadores. Ahora pasa lo mismo: no estamos ante una ola (ultra)derechista. Están ganando opciones de derecha que encarnan lo distinto frente a gobiernos hasta hace poco mayormente progresistas. La gente, insisto, no vota en su mayoría en clave ideológica. Vota por otras motivaciones. Hay una disputa por las narrativas y el sentido de las cosas que en estos tiempos de paradigma comunicativo digital es fundamental. Y ahí sí han avanzando más las ultraderechas.
El matiz clave, a nivel de análisis, está en que los triunfos de estas (ultra)derechas se dan en unos casos por la mínima (Perú y ahora preliminarmente en Colombia) o en medio de señalamientos de fraudes abiertos como Honduras. Y todos bajo una presión e injerencia sin precedentes del actual gobierno estadounidense. Están ganando partidas donde tienen la cancha completamente inclinada a su favor. Y aun así lo hacen por la mínima; o con el progresismo sacando más del 40% en el peor de los casos (véase Chile).
América Latina es una región en disputa. La lucha está abierta. Y los ciclos políticos son cada vez más cortos. Es lo que hay ahora.
Cuando tratas de explicarle a alguien que EEUU 🇺🇸 es quien controla al crimen organizado para desestabilizar México 🇲🇽 y controlar a AméricaLatina ya qué ha sido rebasado por China 🇨🇳 como potencia mundial. 😂
En el mundial, la FIFA cobra, los ricos van al estadio, los turistas se quedan con la ciudad y tu pagas.
Van todas las formas en las que el mundial es una estafa👇🏽
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No tengo pruebas pero tampoco dudas de que sería el resultado de combinar la cara de mis cuatro peludos: travieso, engreídito, bonachón y adorable capaz de aniquilarte
Que mi hermana y mi sobrino estén tan lejos lo he analogado emocionalmente a mi anhelo de que llegue la temporada de mandarinas o que sea ese momento de preparar la cena navideña: algo que ocurre por ciclos, siempre diferente, pero que llegará, y eso me da paz
Siempre me sorprendo de la facilidad con la que los sonidos y olores se vinculan fuertemente a emociones, de cualquier tipo. Quién diría que la canción de la secretaria evocaría al aroma de un bebé y a la nostalgia de estar en familia en un cálido verano...