HIGH activity is being reported at the closest Papa Johns to the Pentagon.
Freddies Beach Bar is reporting abnormally low activity levels for a Saturday at 7:11pm ET.
Classic indicator for potential overtime at the Pentagon.
Joder lo que se encuentra uno.
2013.
Carlos Gracia
El niño @AlexPalou acababa de ganar el Europeo de Karts. Y hoy ha escrito en oro su nombre en la #Indy500.
Leyenda
Álex Palou ya solo está a la sombra de Fernando Alonso en la historia del automovilismo español. Un 2025 para el más absoluto de los recuerdos. Histórico, a su manera.
@dani_liro@BillyCherokee La gente que tenia que meter mano en Madrid, ya la ha metido. Me parece una oportunidad perdida de haber podido hacer un nuevo circuito referencia que sustituya al jarama. Un circuito alejado de los barrios de los pijos de los chalés (por ahora) y adecuado a la categoría 1 actual
❗️❗️❗️ Estoy 𝗵𝗮𝗿𝘁𝗼 de que cada vez que hablo del sindiós de la atención a la ciudadanía en la Administración pública salte —bienintencionado— un funcionario y me diga resignado:
—Es que tenemos una falta de personal tremenda.
📣 ¡𝗡𝗼! ¡No, no, no y mil veces no!
¡Contratar aún más personal solo lo pondrá peor! (Ley de Brooks)
La solución pasa porque los canales digitales funcionen mejor.
Dejadme explicarlo:
La atención a la ciudadanía es multicanal, pero no todos los canales tienen el mismo coste para la Administración, ni suponen el mismo esfuerzo para el ciudadano. De menor a mayor coste/esfuerzo:
1️⃣ Sitio web o sede electrónica
2️⃣ Correo electrónico
3️⃣ Redes sociales
4️⃣ Teléfono
5️⃣ Presencial
Véase esta lista de canales como un embudo («funnel»): cada usuario que no consiga resolver su solicitud en un nivel, saltará al de abajo. En otras palabras: si los canales digitales asíncronos (1️⃣, 2️⃣, 3️⃣) funcionan bien, los canales síncronos (4️⃣, 5️⃣) recibirán menos solicitudes.
¿Y qué está pasando ahora en muchos sitios? Que el teléfono y la atención personal con cita previa están congestionados. ¿Porque hay poco personal? ¡No! Porque los canales digitales no funcionan.
😱 ¡Hola, Ayuntamiento! Como ciudadano, estoy harto de tener que llamar por teléfono (4️⃣) o personarme (5️⃣) porque el sitio web (1️⃣) no resuelve mi consulta, nadie responde a mis correos (2️⃣) y no hay atención por redes sociales (3️⃣).
¿Veis, entonces, qué es lo que está pasando? Que nos desplazamos hacia abajo en el embudo, colapsando los canales síncronos, que son justamente los más costosos para la Administración y los que más esfuerzo requieren para el administrado.
¡Cada canal tiene su superpoder y no son intercambiables! Por ejemplo, el sitio web o la sede electrónica es el único canal de autoservicio. Es, además, un canal elástico: un pico de consultas no supone un pico de consumo de recursos de atención. Los demás canales, en cambio, son inelásticos: el coste es proporcional a la demanda. Por eso el sitio web o sede electrónica deben ser el canal preferente, y lo he puesto arriba del embudo.
Los canales síncronos requieren una persona dedicada atendiendo la consulta al otro lado del mostrador o del teléfono. Cada vez que llamo a un organismo público y consigo hablar con alguien, 𝐞𝐬𝐭𝐨𝐲 𝐦𝐨𝐧𝐨𝐩𝐨𝐥𝐢𝐳𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐮𝐧 𝐫𝐞𝐜𝐮𝐫𝐬𝐨 𝐝𝐞𝐥 𝐄𝐬𝐭𝐚𝐝𝐨 que no puede ser usado por nadie más. ¡Por eso lo pongo abajo del embudo! Porque debería de ser el último recurso. Porque es síncrono, inelástico y caro.
Otro argumento que suelo escuchar:
—Ya, pero es que a mi abuela que tiene 157 años y vive en Vega de Villafufre no la puedes obligar a hacer un trámite digital ni a enviar un correo electrónico.
Pero vamos a ver… ¡atender eficazmente los canales digitales descongestiona automáticamente los presenciales! A tu abuela la atenderán mejor en el centro de salud si los que sí empleamos los canales digitales no tenemos que llamar o acudir y hacer cola.
Por favor, difundid esto. Es de puro sentido común y me siento estúpido teniendo que escribir algo tan evidente. Pero, por lo que sea, parece que 𝐡𝐚𝐲 𝐪𝐮𝐞 𝐝𝐞𝐜𝐢𝐫𝐥𝐨 𝐦𝐚́𝐬. 📣
La web nació como un ecosistema abierto y descentralizado: conectas tu nodo y comienzas a cargar y descargar contenido. Sin pedir permiso. Sin que puedan impedirlo. Esta es la web que muchos abrazamos; una de las más fabulosas aventuras de la civilización.
En 2005 escribíamos en nuestros sitios web. Y en nuestros blogs. Y en comunidades en línea. Nos escribíamos unos a otros, y era divertido.
En 2025 la web —e internet— es un asco. Ya no escribimos para los otros y para el mundo: escribimos para los algoritmos.
🤔 El SEO llenó la web de contenido-basura dirigido a los robots¹. La mayoría de los sitios web se ha llenado de «keywords» y redundancias «para salir más arriba en Google».
🤔 La IA generativa reduce casi a cero el coste de crear contenidos prácticamente indistinguibles de los que antes elaborábamos los humanos. Y la web se está infestando rápidamente de este contenido automático.
🤔 En las plataformas como YouTube, los creadores monetizan sus vídeos seduciendo al algoritmo. ¿Y el algoritmo qué pide? «Engagement». ¿Y cómo pagan los creadores ese tributo? Con «clickbait», efectismo y sensacionalismo.
🤔 Las redes sociales nos ofrecen generosas dosis de la misma cicuta: el algoritmo determina qué recibe «reach» (alcance). ¿El incentivo? Capturar tu atención. Viralidad. Dopamina.
La web era un ecosistema abierto y descentralizado de páginas y comunidades digitales. Los blogs y sitios web personales fueron el Everest de una época.
Veinte años después, la web está sumida en una espiral autodestructiva:
⚠️ Los protocolos abiertos, como RSS, han sido fagocitados por plataformas cerradas como Facebook o 𝕏.
⚠️ La topología distribuida original, a la que cualquiera podía conectar su nodo, es reemplazada por servicios centralizados que pueden cerrar o silenciar tu cuenta.
⚠️ Y lo que sobrevive de la web está anegado de contenido escrito por máquinas (IA) o para máquinas (SEO).
¡Ya no escribimos para los demás y para el mundo! Ahora escribimos para algoritmos. Este es el signo de los tiempos.
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¹ Las arañas o «crawlers» como Googlebot, que rastrean la web y califican los sitios en función de su contenido.