Dato curioso: se dice que Tarantino escuchó a The 5.6.7.8's en una tienda de ropa de segunda mano en Tokio y les pidió que aparecieran en la película Kill Bill.
🐆 🤩 Entre asombro y emoción, fue avistado el imponente jaguar (Panthera onca) en el norte del Parque Nacional Natural El Tuparro, zona núcleo de la Reserva de la Biosfera declarada por la @UNESCO, por un grupo de turistas que cada año visitan el parque para realizar pesca cultural.
Es el felino más grande de América y solo habita territorios bien conservados, con disponibilidad de presas. Los monitoreos en el parque evidencian alta ocupación de especies como la danta, el saíno, el cajuche y los venados, fundamentales para el equilibrio del ecosistema y para el uso tradicional de las comunidades indígenas Sikuani-Guahibo, Sáliba-Piaroa, Maku-Puinave y Curripaco.
A raíz del deceso de Willie Colón, esta carátula ha sido una de las más compartidas por su arte, que reforzó la estética ‘malandra’ que marcó su primera etapa musical, y vale la pena darle contexto: Se trata de la portada del álbum ‘Cosa Nuestra’, publicado en 1969 por Fania Records, fotografiada por Henri Wolfe y con diseño de Izzy Sanabria. La imagen fue tomada en la ribera de Brooklyn, a orillas del East River, donde se distinguen el Puente de Brooklyn y el Puente de Manhattan, construyendo una narrativa visual cruda, urbana y desafiante que convirtió a Nueva York en símbolo de identidad dentro de la salsa brava de los 70s.
Contrario a lo que se ha dicho y confirmado por el mismo Colón, quien posa envuelto en tela de lona y con una piedra amarrada simulando una ejecución no es Héctor Lavoe, sino el timbalero Louie Romero, recién incorporado a la orquesta en sustitución de Charlie Cotto, quien regresó a Puerto Rico y luego se integró a ‘Los Durísimos’. Cabe resaltar que Romero es el dueño, entre otros, de los memorables solos de timbal ejecutados en ‘Timbalero’ y ‘Aguanilé’, piezas que se convirtieron en referencia del sonido agresivo de la orquesta de Willie Colón.
Finalmente, por si te lo estabas preguntando, el nombre ‘Cosa Nuestra’ que resalta en la portada, hace una referencia directa y deliberada a la ‘Cosa Nostra’, asociada a la mafia siciliana y estadounidense, coherente con la estética gánster que proyecta la portada. Sin embargo, el cambio a ‘Nuestra’ introduce una afirmación identitaria, no se trata sólo de una alusión mafiosa, sino de una apropiación cultural que reivindica ‘lo nuestro’, la música y la comunidad latina en Nueva York.