Existe una sensación más dolorosa que la de extrañar a alguien; sentir vacío donde antes afloraba el sentimiento. Echar de menos la vibración propia, el latido común, descubrirte ante el espejo como una persona plena, extrañar que alguien pueda descifrar tu código íntimo y reconocerte en la persona que llegaste a ser. A veces, lo que añoramos es la mejor versión de nosotros mismos.
📷Bert Hardy, último autobús en Londres, 1953.
lo peor de extrañarte es no poder hacer nada con lo que siento. no puedo abrazarte, no puedo hablarte, no puedo volver atrás. solo me queda sentirlo, aceptar tu ausencia y esperar a que algún día deje de doler.
Posiblemente, el soneto más célebre de la literatura:
"Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;
no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;
huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;
creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe".
Lope de Vega
benimle aynı derecede bana aşık olan birine aşık olmak istiyorum ve bunun sadece aşk olmasını istemiyorum. en iyi arkadaş olmamızı, birbirimize hayran olmamızı, saygı duymamızı ve yapboz parçaları gibi birbirimizi tamamlamayı istiyorum. bunu bulacağıma inanıyorum.
Te amé con una intensidad que jamás imaginé, y por eso aprender a soltarte se ha convertido en el proceso más lento y silencioso de mi vida. Hay días en los que parece que estoy avanzando, y otros en los que una canción, un meme o una tarde lluviosa vuelven a llevarme hasta ti.
Como último acto de amor, te confieso que siempre me quedaré con las ganas de haber vivido una vida contigo, porque, en el fondo, yo sí quería que fueras tú.
La persona que hoy extrañas está tomando la decisión CONSCIENTE, cada día, de NO tenerte en su vida y esa es toda la información que necesitas para cerrar definitivamente esa puerta.
"Tenía mil cosas para decirle, pero me las tragué, no sé si porque no se merece que se las diga o porque no se merece que yo las sienta".
- Jorge Luis Borges