@GabrielDeledda El negocio de la política es polarizar. Cuánto mas polarizada está la gente, más fácil vender un discurso. Un político no es alguien técnico, no es alguien que puede resolver problemas, y se le hace difícil mostrar buenos resultados pero si pueden vender discursos.
Siempre estaremos en el lugar correcto de la historia. Y hoy 28 de julio, estamos junto al pueblo, con los familiares de las víctimas de la violencia fujimorista y regímenes autoritarios.
¡La plaza San Martín es del pueblo!
#CongresoPerú#SenadoNacional#Perú#JP#IberMaraví #PedroCastillo #JuntosConElPueblo #JuntosPorElPerú #TodoConElPueblo
Mágicamente la izquierda redescubre la importancia de la austeridad fiscal y la derecha redescubre la importancia del respeto a la figura Presidencial y el protocolo.
Como ex-zurdo, permítanme contarles cómo es el ecosistema dentro del ACTIVISMO de Izquierda:
1. Existe un clima de acoso donde discrepar puede ser considerado traición.
2. Hay una hipocresía brutal: hablan de tolerancia e inclusión, pero entre ellos abundan el hostigamiento y la cancelación.
3. Un ambiente donde tienes que medir cada palabra, porque cualquier comentario puede convertirte en machista o facho.
4. Chismes, rumores y difamaciones circulando constantemente para hundir a quien se le perciba como peligrosos o simplemente deje de caer bien.
5. Envidia obsesiva hacia cualquiera que destaque o gane influencia.
6. Búsqueda patológica por encontrar enemigos dentro del mismo grupo, hasta el punto de terminar devorándose entre ellos.
7. Una competencia absurda por demostrar quién es el más puro ideológicamente, donde nunca eres lo suficientemente correcto.
8. Linchamientos públicos por el más mínimo error. Una broma, un comentario o una frase sacada de contexto puede hundirte.
9. Presión asfixiante para repetir todas las consignas del grupo, aunque no las compartas o ni siquiera las entiendas.
10. Uso de la vergüenza pública como método de control: si no obedeces, te exponen, te señalan y te cancelan para que cunda el ejemplo.
🧐 El activismo de izquierda moderno heredó de los primeros partidos comunistas la paranoia y la ambición encarnizada por tomar el control de su organización. Sus métodos nunca cambiaron, son la viva representación de la serpiente que se devora a sí misma.
Quienes sostienen esta narrativa haciendo la pantomima de ser grandes defensores de la educación tienden a ser las mismas personas que se aliaron políticamente con quienes buscan abolir la meritocracia en el magisterio, haciéndole un tremendo daño a la educación en el Perú.