Hay que romper el silencio mundial ante la tragedia de Nicaragua que es igual a la que atraviesa Venezuela. Si la ONU no habla, y la OEA habla a medias, y el Vaticano tiene miedo de reclamar por miedo a Ortega, el planeta debe levantar la voz como humanidad que reclama justicia.
Las enfermeras de nuestro país se están convirtiendo en las grandes guerreras de estos tiempos de crisis general. Están luchando por la salud de todos los venezolanos. ¡No las dejemos solas!
Se espera renuncia masiva de médicos en el Zulia. Los sueldos no alcanzan para comprar ni un recado de olla; no hay medicinas ni insumos en los hospitales por lo que los médicos sólo van a sus consultas a escribir récipes y a los quirófanos a firmar actas de defunción.
Sector Salud Cada Día mas Unido en Defensa del Derecho a la Salud y la Vida, Exigimos un Salario Digno y no Descansáremos Hasta lograr Nuestros Objetivos. Dios esta con Nosotros.
TODOS los indicadores de Venezuela son los de un país devastado por una guerra. El problema es que no hay vencedores. El pueblo y la oposición política están en penuria, y el Régimen está arrinconado, aterrado y no tiene ni idea, ni ganas de hacer algo más que aferrarse al poder.